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Esta semana se dio a conocer el contenido de la supuesta nota de suicidio de un funcionario japonés en la que acusa a varios altos funcionarios de haberlo obligado a falsificar documentos para cubrir la fraudulenta venta de un terreno del gobierno a la operadora de un colegio privado con filosofía nacionalista, Moritomo Gakuen.

Con fundamento en esta presunta nota de suicidio, la viuda de Toshio Akagi, entonces funcionario del Ministerio de Finanzas, ha presentado una demanda en contra del Ministerio y de Nobuhisa Sagawa, quien era el director del buró financiero del Ministerio, pidiendo una compensación de 110 millones de yenes, poco más de 10 millones de dólares.

La demanda ha dado un segundo aire al escándalo que en 2017 sacudió la oficina del primer ministro Shinzo Abe por la cercana relación de su esposa Akie Abe con el caso que tiene que ver con la venta de un terreno del gobierno a Moritomo Gauken, muy por debajo del valor del terreno. Después de la sospechosa venta, Akie Abe fue nombrada directora honoraria de la escuela primaria del grupo Moritomo Gauken.

En febrero de 2017 el diario Asahi Shimbun reportó por primera vez sospechas sobre la transacción, derivado de lo cual inició una investigación cuyo reporte fue publicado por el Ministerio de Finanzas en junio de 2018. En este reporte se concluyó que Sagawa había liderado los esfuerzos generales del Ministerio para alterar los documentos. Resultado de ello se dictaron castigos leves para algunos altos funcionarios del Ministerio involucrados, incluido el propio Sagawa, quien para ese entonces ya había sido promovido como el director de la Agencia Nacional de Impuestos, cargo que ocupa actualmente. Según los medios, todos los funcionarios involucrados en las falsificaciones fueron promovidos desde entonces.

La presunta nota de suicidio que esta semana fue publicada en la revista Shukan Bunshun, contiene una detallada explicación de los hechos. Así, conforme con este documento, los funcionarios del Ministerio empezaron a presionar a Akagi a alterar los documentos poco después de que en sesión del 17 de febrero de 2017 de la Dieta, órgano legislativo japonés, Shinzo Abe dijera que renunciaría a su cargo si se comprobaba que él o su esposa habían estado involucrados en la fraudulenta venta del terreno.

“Nadie le dice ‘no’ a Sagawa, que es el jefe del buró financiero y un burócrata con poder que acosa…este es el reino de los burócratas del Ministerio de Finanzas”, escribió Akagi en su nota de suicidio según la publicación de Shukan Bunshun. “Estoy tan asustado que me voy a volver loco… Digo adiós”, se reporta que se lee en la nota.

La demanda presentada por la viuda de Akagi establece que el intenso estrés sufrido por su marido en el trabajo por esta presión para falsificar la documentación lo llevó al suicidio en marzo de 2018.

El proceso tendrá que empezar por comprobar la autenticidad de la presunta nota de suicidio, lo que será contendido por Sagawa y demás funcionarios demandados. Mientras tanto el escándalo ha sido revivido y los japoneses ya tienen algo más para discutir y mantener así una sana distancia del tema que agobia a todos ahora: Sí, la epidemia del coronavirus.

Más información japantimes.co.jp

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