Puño

 

Esta semana la policía de Sídney, Australia, anunció que la investigación respecto del homicidio de Scott Johnson, ocurrido en 1988 y del que se sospecha fue un crimen de odio por presunta homosexualidad, se ha centrado ya en una sola persona.

En diciembre de 1988 se encontró el cuerpo desnudo de Scott Johnson, un matemático de 31 años, en las playas del norte de Sídney. Inicialmente la policía mostró desinterés en la investigación y en 1989 se concluyó que había sido un suicidio.

Sin embargo, en 2017 una investigación de un juez de instrucción concluyó que la muerte de Johnson se había tratado de un homicidio producto de los crímenes de odio gay que se produjeron en la zona de Sídney en las décadas de los años 80 y 90, muchos de los cuales siguen sin resolverse.

“No estamos orgullosos de nuestra historia”, declaró esta semana el comisionado de la policía Mick Fuller, señalando que la investigación inicial de la policía fue el reflejo de las actitudes de una comunidad “descompuesta” en momentos en que las personas homosexuales eran vistos como “ciudadanos de segunda categoría”.

Así, el comisionado Fuller dijo que un tercio de las investigaciones de la policía vinculadas a posibles homicidios en Sídney ocurridos entre 1976 y 2000 se sospecha o se ha confirmado que están relacionadas con tendencias de odio hacia los homosexuales.

La investigación en el caso de Scott Johnson fue impulsada después de que la policía de Sídney ofreciera una recompensa de un millón de dólares australianos por información, cifra que el hermano de la víctima, Steve, igualó, ascendiendo la recompensa a dos millones.

“Desde que la recompensa se elevó en diciembre de 2018, hemos recibido una increíble cantidad de información de la comunidad… [y] hemos identificado y revisado otra vez información relacionada con personas que se sabía que tenían prejuicios específicos alrededor del momento de la muerte de Scott”, declaró a los medios el Inspector en Jefe Peter Yeomans, encargado de esta investigación.

El inspector añadió que “posiblemente se pudo haber alardeado” sobre los eventos que rodearon la muerte de Scott Johnson. “Esto nos ha llevado a muy específicas líneas de investigación, con nuestro actual enfoque en un individuo en particular”.

Sobre estas declaraciones Steve Johnson, hermano de la víctima, dijo: “Pasar tanto tiempo con una fuerza policial intransigente, totalmente desinteresada en investigar la muerte de mi hermano como homicidio, a un equipo claramente dedicado a resolverlo. Y luego saber que están tan cerca de resolverlo ... me deja esperanzado y emocional".

No es para menos, ha pasado más de 30 años queriendo resolver la muerte de su hermano y tuvo que empezar por hacer que la policía reconociera que se trató de un homicidio y no de un suicidio.

La ola de crímenes de odio que se vivió en Sídney y que pudo haber dejado entre 30 y 80 víctimas, es el tema de la serie Deep Water, transmitida por Netflix, en la que dos policías investigan el caso de un brutal homicidio ocurrido en el suburbio de Bondi, que los lleva a desenterrar los casos ocurridos respecto de hombres homosexuales en la década de los años 80.

Más información smh.com.au

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