Manos en teclado de computadora

 

El Ministerio de Justicia de Países Bajos está analizando la “interesante idea” de permitir a la policía el acceso a bases de datos de información genética privadas cuando se trate de identificar cadáveres o de solucionar casos antiguos.

La noticia fue manifestada por el ministro de Justicia Ferd Grapperhaus quien dijo a los parlamentarios neerlandeses que ya ha comisionado una investigación sobre las opciones que podrían abrirse a la policía para tener acceso a bases genéticas privadas en casos de investigación criminal.

Anunció que al otorgarse estas facultades, la policía podría empezar por investigar las identidades de los 900 cuerpos no identificados y de los 1,700 casos no resueltos que actualmente existen en el departamento de policía.

En fechas recientes se ha hecho muy popular el buscar los antecedentes genéticos personales y para ello se han creado empresas como GEDmatch, 23andMe y FamilyTreeDNA, las que proporcionan el servicio de identificación genética, guardando la información en sus bases de datos.

Por ejemplo, conforme con información de AD, un medio neerlandés, solo GEDmatch tiene 1.2 millones de perfiles, frente a la base de datos de la policía neerlandesa que consta de 300,000 datos casi todos de personas que tienen antecedentes penales.

Según este medio, la policía en los Estados Unidos ha estado accediendo a estas bases de datos privadas desde hace dos años para encontrar información que pudiera ayudarles a resolver casos “congelados” o no resueltos.

Este tema, sin embargo, presenta numerosos cuestionamientos particularmente en materia de privacidad en el acceso de datos pues quienes han usado estos servicios de identificación genética privados lo han hecho confiando en que su información no será compartida con terceras personas. Por tal motivo, el acceso a ellas debe ser regulado cuidadosa y detalladamente.

Haber tenido acceso a estas bases de datos pudo haber facilitado la tarea de investigación que en 2017 la policía neerlandesa emprendió para encontrar al responsable del homicidio de un niño de 11 años, ocurrido en 1998. Al haber encontrado muestras de ADN en la ropa y cuerpo de la víctima, la policía pidió autorización judicial para un análisis masivo de ADN en personas en la región de Limburgo donde ocurrieron los hechos.

En agosto de 2018 la policía dio el nombre de un sospechoso del homicidio, encontrado gracias a este análisis masivo. Si bien el sospechoso no acudió a dar una muestra, dieron con él gracias a un pariente que voluntariamente entregó muestra de ADN a las autoridades.

Más información dutchnews.nl

miabogadoenlinea.net

Se permite la reproducción parcial o total concediendo crédito a miabogadoenlinea.net