Anatomía del cerebro

 

Un estudio publicado en la revista médica The Lancet Psychiatry señala que el cerebro de las personas que han delinquido a lo largo de sus vidas es diferente del de aquellos que cumplen las normas o de los que solo delinquieron durante la adolescencia.

Se trata de una investigación realizada en 672 personas nacidas en Nueva Zelanda entre 1972 y 1973. Información detallada del comportamiento antisocial de estas personas fue recopilada desde los siete años hasta los 26. A la edad de 45 sus cerebros fueron escaneados.

Los participantes fueron divididos en tres grupos: 441 mostraron poco comportamiento antisocial, 151 solo lo hicieron durante la adolescencia y 80 mostraron este comportamiento desde la infancia y a lo largo de sus vidas.

El último grupo tenía más antecedentes de enfermedades mentales, mayor uso de drogas y alcohol y su comportamiento fue más violento que el de los que delinquieron durante la adolescencia.

El equipo de investigación encontró que los cerebros de este último grupo tenían una menor área de superficie en varias regiones del cerebro comparado con los que no cometieron conducta antisocial. Además, tenían materia gris más delgada en regiones vinculadas a la regulación de las emociones, motivación y control del comportamiento, aspectos del comportamiento en los que se sabe que tuvieron problemas. Estos hallazgos permanecieron sin variación cuando se tomaron en cuenta otros factores como el CI y el nivel socioeconómico.

Los que delinquieron como adolescentes tuvieron diferencia en el grosor de la materia gris, pero no en la superficie del cerebro.

Pese a que estos resultados presentan un gran avance para conocer las causas del comportamiento de las persona, no es un estudio libre de limitaciones pues el equipo de investigación dijo que factores genéticos y ambientales, como privaciones durante la infancia, pueden haber formado sus cerebros a temprana edad y es posible que otros fatores ocurridos después como fumar, beber alcohol o usar drogas pudieron haber causado los cambios en el cerebro.

Otra limitación del estudio es que los escaneos de los cerebros solo se hicieron cuando los participantes eran adultos mientras que solo un pequeño grupo mostró comportamiento antisocial de largo plazo, lo que significa que se tienen que hacer estudios más grandes para asegurarse de los hallazgos. Además, los investigadores solo examinaron un tipo de tejido del cerebro.

Pese a lo anterior, se trata de un estudio interesante, sobre todo respecto del tratamiento que el sistema judicial da a las personas.

“Estos hallazgos subrayan investigaciones previas que realmente resaltan que existen diferentes tipos de delincuentes juveniles: no todos son iguales. No todos deberían ser tratados de la misma manera”, dijo el profesor Essi Viding, coautor del estudio del University College London.

Por su parte, la profesora Terrie Moffitt, de Duke University y coautora del estudio señaló que el estudio arroja luz sobre las razones que hay detrás de un comportamiento antisocial persistente, indicando que si bien puede deberse a que estas personas han elegido ese modo de vida, no debe descartarse que “están operando bajo alguna desventaja a nivel del cerebro”.

Para los investigadores la conclusión principal de su hallazgo es que debe observarse a los niños que desde temprana edad muestran señales de comportamiento antisocial y ofrecerles ayuda a ellos y a sus padres.

“Es verdad que los hallazgos de esta investigación son consistentes con la hipótesis de que el comportamiento antisocial persistente a lo largo de la vida surge como resultado de un desarrollo anormal del cerebro” declaró el profesor Kevin McConway de Open University, quien no participó en el estudio. “Pero que las observaciones sean consistentes con una hipótesis no significa que la hipótesis deba ser verdadera, solo que todavía no debe ser descartada”. Para este profesor es muy probable que sean otros factores los que hayan moldeado el cerebro en sus diferencias.

Desde tiempos remotos los estudiosos han tratado de encontrar qué diferencia a los delincuentes de quienes cumplen con la ley y numerosas teorías se han formulado al respecto. Este estudio, sin ser conclusivo, nos puede indicar, como declaró la profesora Terrie Moffitt, que pese a lo violento de los delitos cometidos, quizá debemos empezar por mostrar un poco más de compasión.

Más información theguardian.com

miabogadoenlinea.net

Se permite la reproducción parcial o total concediendo crédito a miabogadoenlinea.net

Imagen de OpenClipart-Vectors en Pixabay