Billetes y tarjeta de crédito

 

Ante un tribunal en Dubái, Emiratos Árabes Unidos, se escuchó la evidencia presentada en contra de un empleado de una compañía de telecomunicaciones por presuntamente haber robado de la empresa 14,7 millones de dírhams, 4 millones de dólares estadunidenses, en tarjetas de prepago de celular.

El acusado trabajaba en una empresa de telecomunicaciones cuyo nombre no se ha dado a conocer. Su trabajo era recibir de los clientes las tarjetas de prepago dañadas y sustituirlas con una nuevas. Al hacerlo, debía destruir las tarjetas dañadas. Sin embargo, sin saberse muy bien cómo lo hizo, transfería el crédito que quedaba en las tarjetas con lo que entre 2015 y 2017 logró hacerse de los mas de 14 millones de dírhams que ahora se le imputan.

El esquema de robo debió haberle funcionado muy bien, pues la empresa no se percató de dinero faltante y lo que llamó la atención fue que el empleado, que ganaba 17,116 dírhams al mes, US$4,600, repentinamente se compró un Bentley, una Range Rover, pagó mucho dinero por matrículas especiales para sus vehículos y siempre usaba un reloj Rolex.

“Él debía recoger las tarjetas dañadas de los clientes y reemplazarlas con nuevas tarjetas”, declaró ante el tribunal un funcionario de la empresa de telecomunicaciones. “Su obligación era ingresar el número de las tarjetas en el sistema para cancelar el crédito en la tarjeta antes de destruirlas. Notamos que ordenó una gran cantidad de tarjetas para reemplazo, más que en otras sucursales”.

La empresa empezó la investigación y descubrió que las tarjetas no eran destruidas. El empleado acusado dijo que las ponía en cajas, pero estas cajas no fueron encontradas por los investigadores.

“Él no probó que cancelaba las tarjetas. Él estaba viviendo de su salario sin ningún otro ingreso, pero manejaba un Range Rover y un Bentley y siempre usaba su Rolex de 100,000 dírhams (US$ 27,200)”, agregó el funcionario.

El fiscal de Dubái expuso que el acusado hacía depósitos extra de dinero en su cuenta bancaria, pero cuando confrontó al acusado con la evidencia, él se negó a explicar de dónde provenía ese dinero.

Gracias a la evidencia con que se cuenta, se presentó formalmente la imputación por apropiación indebida de fondos de la empresa a este hombre de 41 años y se fijó la siguiente audiencia para el 20 de febrero, concediendo tiempo para preparar su defensa.

Más información gulfnews.com

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