Incienso quemándose

 

El juez Douglas Thompson de un tribunal de Columbia Británica, falló en contra de una madre que decía que la escuela primaria de sus hijos y el distrito escolar habían violado el derecho de libertad de creencia de sus hijos por haber efectuado una ceremonia indígena de “limpia” de espíritus que se efectuó a inicios del ciclo escolar 2015-2016.

La mujer que presentó la controversia se llama Candice Servatius y en su acción legal pidió al tribunal que declarara que la escuela impuso una plegaria, un ritual religioso y prácticas espirituales a los niños en violación de la cláusula de libertad religiosa de la Carta de Derechos, además de que se prohibiera a la escuela realizar nuevos rituales religiosos y que le pagaran los gastos judiciales en que incurrió. Lo anterior porque un miembro de la comunidad indígena Nuu-chah-nulth, efectuó un ritual de limpieza de energía en el que cada estudiante fue “manchado” cuando se les sopló humo de salvia, además de que efectúo una danza ritual durante la asamblea general de la escuela primaria a la que asistían sus hijos.

En el caso, el juez Thompson concluyó que Candice Servatius no probó que la ceremonia Nuu-chah-nulth hubiera sido una infracción a la libertad religiosa de sus hijos que entonces tenían siete y nueve años.

“La peticionaria no estableció que la ‘mancha’ Nuu-chah-nulth en las aulas de sus hijos o la oración del danzante en la asamblea escolar haya interferido con la capacidad de su hijos de actuar de conformidad con sus creencias religiosas”, escribió el juez en su decisión.

La decisión no fue del agrado de la madre de familia, de religión cristiana, y por medio de su abogado, Jay Cameron, aseguró que planean apelar la decisión.

“Puedes presentar una demostración de limpia de manchas en una pantalla de video, en un televisor”, dijo el abogado. “Puedes leer al respecto en libros. Pero al haberse realizado la ceremonia de limpia de energía en el salón de clase en que estás, creemos que pasa la línea de lo que es permitido en cuanto a la autoridad del estado”.

Por su parte, Judith Sayers, presidente del Consejo Tribal Nuu-chah-nulth Tribal Council y quien participó en el proceso judicial como testigo, niega que la danza y la ceremonia de limpia sean prácticas religiosas y señala que se trata más bien de tradiciones culturales. A su juicio, la decisión del tribunal es una victoria para la educación de todos los niños porque acerca a la ciudadanía de la zona, Port Alberni, a las tradiciones indígenas predominantes.

“[El fallo] permite a los Nuu-chah-nulth seguir enseñando en las escuelas sobre nuestra cultura a todos los niños, no solo a los niños Nuu-chah-nulth”, declaró Judith Sayers. “También ayuda a hacer que los niños Nuu-chah-nulth se sientan cómodos en sus escuelas”.

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