Manos alzadas en señal de protesta

 

Cientos de personas se congregaron el pasado domingo en la Plaza de la República en París, para protestar en contra de la decisión de una corte de apelaciones que confirmó que el responsable del homicidio de Sarah Halimi, una mujer judía, no es responsable penalmente por sus actos.

El homicidio ocurrió en 2017 cuando Kobili Traore, de 27 años, inmigrante de Mali y de religión musulmana, golpeó durante varias horas a su vecina Sarah Halimi, de religión judía, para después arrojarla desde su departamento en el tercer piso de un edificio en París, mientras gritaba a Alá y llamaba shaitan, demonio, a Sarah Halimi, de 65 años

En julio de 2019 un juez de instrucción en Francia estableció que Kobili Traore no tiene capacidad para enfrentar un proceso por el homicidio de Sarah Halimi, porque durante los hechos estaba bajo los efectos de la marihuana. Esta decisión fue confirmada por la corte de apelaciones el pasado 19 de diciembre.

Inicialmente la policía francesa no quiso calificar el crimen como uno de odio por razón de raza o religión, sin embargo, debido a la presión de varios grupos creados en ese país europeo en contra del antisemitismo, el delito fue recalificado seis meses después.

Aunque la Corte de Apelaciones reconoció que se trataba un delito motivado por el antisemitismo, concluyó, con fundamento en los estudios psiquiátricos realizados, que Traore no es penalmente responsable porque su discernimiento fue abolido "en el momento del incidente y él no estaba en control de sus facultades”.

Los manifestantes del pasado fin de semana se reunieron en la Plaza de la República y caminaron al edificio en el Onceavo Distrito en donde Sarah Halimi vivía y en donde fue asesinada, al grito de “justicia para Sarah, justicia para Francia”.

La decisión judicial ha sido muy criticada por quienes opinan que en Francia no se está combatiendo con eficacia el antisemitismo, sentimiento que ha crecido en fechas recientes y que se vio reflejado el mes pasado en la profanación de tumbas de un cementerio judío en Alsacia, lo que llevó al gobierno francés a crear una nueva unidad dependiente de la Gendarmería Nacional para investigar todos los delitos de odio.

Varios asistentes a la marcha del domingo declararon que el clima de odio a los judíos es semejante al que se sentía durante la Segunda Guerra y condenaron la falta de asistencia a la concentración de legisladores franceses.

Para otros, como Maud Cabanac, de 70 años, la decisión de la de Corte de Apelaciones no solo afecta a los judíos sino a todos: “Judíos, no judíos, franceses, no franceses … [la] puerta [está] abierta a cualquier excusa para matar a las personas”.

Por su parte, en una carta dirigida al Procurador General de París, Francis Kalifat, presidente del Consejo representativo de Instituciones Judías en Francia, preguntó: “¿Será que solo existe la ley y no la justicia en nuestro país?”.

Por lo pronto, el abogado de la familia de Sarah Halimi declaró que han presentado una apelación ante la Corte de Casación, máxima instancia judicial en Francia.

Más información france24.com

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