Mazo judicial

 

Este martes, un juez en Chipre condenó a cuatro meses de prisión a una joven británica por agitación pública. Se trata de una joven que en julio dijo haber sido violada en el complejo turístico de Ayia Napa por doce hombres de nacionalidad israelí, pero que fue procesada cuando, horas después de haber realizado la acusación, se retractó.

La joven dijo haber sido violada por doce jóvenes el 7 de julio en el Hotel Pambos Napa Rocks. Los doce fueron arrestados, pero liberados después debido a que ella se retractó de sus declaraciones. La policía entonces la detuvo a ella por agitación pública y la retuvo en prisión durante un mes antes de concederle fianza mientras esperaba su proceso.

Durante todo este tiempo, la joven ha declarado que fue forzada por la policía para retractarse de sus acusaciones, lo que la policía niega. Sin embargo, el juez falló en contra de la joven condenándola por haber mentido y haber quitado el tiempo a la policía para hacer “trabajo más serio”.

“Toda la evidencia muestra que ella mintió y evitó que la policía hiciera trabajo serio”, dijo el juez Michalis Papathanasiou durante la audiencia de sentencia.

“Doce personas fueron arrestadas y siete de ellos lo estuvieron por lo menos 10 días. Eso también fue un grave delito.

Su estado psicológico, su juventud, que había estado lejos de su familia, sus amigos y estudios académicos este año. Esto me ha llevado a decidir concederle una segunda oportunidad y suspender la sentencia durante tres años”.

Ella regresará a su casa en el Reino Unido este jueves, sin embargo, su caso está lejos de haber terminado conforme con declaraciones de su abogado Lewis Power.

“Estaremos buscando una apelación de emergencia ante la Corte Suprema de Chipre y también estamos considerando acudir ante la Corte Europea de los Derechos Humanos.

“No sentimos que hemos obtenido justicia en términos de cómo se desarrolló el proceso, la forma en que fue conducido, la investigación inicial de la policía y el hecho de que sentimos que ella no recibió un juicio justo”, concluyó el abogado.

El proceso ha dejado muy mal sabor de boca a numerosas agrupaciones que creen que la joven británica dice la verdad y que las autoridades condujeron muy mal toda la investigación y el proceso.

“Este año se ha revelado lo mal que está nuestro sistema de justicia penal, principalmente en términos de la respuesta de los servicios policiales y sociales a la violencia en contra de las mujeres y a la falta de servicios especializados”, declaró a los medios Susana Pavlou, directora del Instituto Mediterráneo de Estudios de Género en Chipre.

"Es alentador ver cómo esto ha provocado que las activistas por los derechos de las mujeres y un movimiento por los derechos de las mujeres se centren en este tema.

“Esto no va a desaparecer, no seremos silenciadas”, concluyó la activista.

Incluso desde Israel viajaron varias mujeres de la Asociación de Centros de Crisis de Violación en apoyo de la británica.

“Ella no es la culpable”, declaró a la BBC Orit Sulitzeanu, presidente de la Asociación. “Esta sentencia refleja el pensamiento retrógrada y la falta de entendimiento de la dinámica de la violación. El juez aquí debe aprender lo que sucede a una víctima de abuso sexual”.

“Esta es una joven mujer, irá a la universidad, tendrá un empleo y ya tiene antecedentes penales. Influirá en su vida. Esta sentencia de cuatro meses suspendida es mala desde el inicio”, concluyó la activista.

Por su parte, Nir Islovich, el abogado israelí que representó a los doce hombres acusados de violación dijo: “Lo que era importante para nosotros era que ella fuera condenada por los cargos presentados en su contra. Eso sucedió con la plena adopción de los hechos presentados por mis clientes.”

Se trata de un caso controvertido que no termina aquí y que muy probablemente tendrá consecuencias en el sistema asistencial y judicial de Chipre.

Más información bbc.com

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