Ayodhya

 

La Suprema Corte de la India dictó sentencia definitiva el pasado 9 de noviembre sobre un conflicto judicial que tiene décadas litigándose en tribunales sobre la propiedad de un terreno disputado por hindúes y musulmanes que se han enfrentado desde la creación del propio país. En el conflicto, un dios fue escuchado y se resolvió a su favor.

La disputa de más de 60 años sobre el sitio sagrado de Ayodhya tiene su origen en que para los hindúes, en la zona en litigio nació el Dios Ram, avatar del Dios hindú Vishnu, pero en el siglo XVI los musulmanes construyeron en ese sitio la mezquita Babri Masjid, la cual fue destruida en 1992 por extremistas hindúes porque creían y creen que la mezquita había sido construida sobre las ruinas del templo dedicado a Ram. El conflicto provocó uno de los más lamentables enfrentamientos entre musulmanes e hindúes, que produjo más de 2, 000 víctimas y otros tantos desplazados

En 2010, el Tribunal Superior de Allahabad sentenció la división de la zona de 2.7 acres en tres partes iguales para ser entregadas a musulmanes, a hindúes y a hindúes seguidores de Ram, llamados Ram Lala Virajman. La porción de tierra donde se cree que nació el Dios Ram y donde ahora existe un templo provisional, se adjudicó a los hindúes.

La sentencia fue apelada tanto por hindúes como por musulmanes y desde hace seis años estaba pendiente de resolución en la Suprema Corte de la India.

Parte de este retraso se debe a que el expediente del caso cuenta con documentos que datan del siglo XVI y que están escritos en varias lenguas, incluido el árabe y persa, y que debe ser traducidos al inglés. Además, debían revisar el expediente del Tribunal Superior de Allahabad que consta de unas 8,000 páginas.

En el caso también fue escuchada la posición del Dios Ram, a través de su representante. La ley de la India considera a los dioses muy venerados como personas jurídicas, a las que sus devotos pueden donar tierras y bienes materiales susceptibles de litigios mercantiles. Un devoto o el gerente del santuario o un fideicomiso típicamente administra las posesiones de la deidad.

La legislación india también razona que las deidades no pueden actuar por su cuenta. De ahí que necesiten un guardián y sean consideradas infantes ante la ley. Esta peculiaridad permitió que Ram estuviese representado por su manifestación física, el ídolo o figura Ram Lalla Virajman, no solo frente a la Corte Suprema sino desde 1989 cuando se inició el litigio.

“Representar a un Dios es un trabajo glorioso. Ser elegido entre millones de hindúes para este cometido me llena de orgullo”, explicaba antes del juicio a la BBC, Triloki Nath Pandey, abogado de la deidad reverenciada por su alto sentido de la justicia entre los devotos hindúes.

Pandey, ha sido el tercer "amigo" de Lord Ram después de que la deidad se convirtiera en uno de los litigantes en la disputa en 1989. Los dos primeros eran un juez del tribunal superior, ya fallecido,  y un profesor universitario retirado.

Pandey estuvo en los tribunales cientos de veces en los últimos 10 años representando al Dios Ram, aunque no habló mucho. “No hablé mucho allí. Los abogados hablaron en mi nombre. Recuerde, soy el símbolo de Dios", dijo. También firmó documentos en nombre de la deidad.

Así, mientras los grupos hindúes demandantes hablaron de culto, divinidad y reencarnaciones, Pandey sostuvo durante el juicio que la tierra pertenecía a su representado simplemente porque había nacido en esa ciudad.

Durante los 40 días finales de vista, los magistrados de la Corte Suprema leyeron extensos informes científicos de la Sociedad India de Arqueología que demostraban que las ruinas sobre las que se edificó la mezquita “no eran islámicas”. Pero también escucharon alegatos que describieron cómo era “manifiestamente establecido por registros públicos de irreprochable autoridad” que el terreno disputado era el lugar exacto en el que Ram había sido concebido.

Ante las evidencias, la Corte concluyó que era “creencia hindú” que ese terreno era el lugar de nacimiento de Ram, incluso antes de la edificación de la mezquita. Por lo que falló en favor de la comunidad hindú a la que concede la propiedad del terreno y la construcción de un templo a su dios. Mientras, declara que el derribo de la mezquita fue contrario a la ley y ofrece una parte del terreno como alternativa para los musulmanes.

Más información bbc.com

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