Vaca pastando

 

El pasado 29 de octubre se presentó en una corte federal del estado de Vermont, Estados Unidos, una demanda que pretende convertirse en acción colectiva, en la que acusan a la heladería Ben & Jerry’s de engañar a los consumidores al decir que la leche utilizada en sus helados es de “vacas felices” de granjas lecheras “cuidadosas”.

La demanda, presentada por el ambientalista James Ehlers, quien fue candidato a la gubernatura de Vermont, acusa a Ben & Jerry’s, que es propiedad de Unilever desde el 2000, de presuntas violaciones a la Ley de Protección del Consumidor de Vermont por incumplimiento de la garantía expresa y enriquecimiento injusto. Lo anterior porque se señala que solo alguna de la leche usada en los helados proviene del programa llamado “caring dairy” de cuidado y que el resto viene de un “tipo de fábrica, de producción de lácteos en masa”.

El empaque de los famosos helados contiene una leyenda que dice que la leche usada es de “vacas felices” y refiere al consumidor a un sitio web en el que explican el programa de cuidado en el que ayudan a los granjeros a transitar la producción de lácteos a prácticas más sustentables.

En la demanda se explica que la leche usada para los helados es procesada a través de la empresa St. Albans Cooperative Creamery, sin mantener separada la leche que viene del programa de cuidado, procesándola con la leche de otras granjas en las que se utilizan medios de producción tipo fábrica y se utilizan “intensivas prácticas de confinamiento de las vacas y un uso extensivo de antibióticos” lo que no tiene sentido con la frase utilizada de “vacas felices”.

James Ehlers señala que los fundadores de la heladería, Ben Cohen y Jerry Greenfield, crearon la reputación de ser una empresa socialmente consciente y como resultado de ello los consumidores empezaron a consumir la marca. Unilever, sin embargo, ha capitalizado esa reputación “sin operar necesariamente la marca como los señores Cohen y Greenfield lo hubieran hecho”.

Por tal motivo, señalan que el demandante y otros consumidores ya no pueden confiar en la marca y están en “un riesgo continuo de amenaza real e inmediata de daños repetidos, incluida la compra de productos etiquetados y empacados engañosamente vendidos a precios superiores a su verdadero valor de mercado".

Unilever, por su parte, respondiendo en general sobre el programa de cuidado de los lácteos que usan dijo a través de un vocero: “Estamos orgullosos del trabajo que hemos hecho con la familias granjeras de Vermont en los pasados 35 años y creemos que nuestro programa Caring Dairy es el más progresivo de la industria”.

Esta es la segunda demanda que respecto a las “vacas felices” recibe Unilever. La primera fue presentada en Washington DC el año pasado por la organización sin fines de lucro Organic Consumers Association. Se trata de un proceso que está en curso.

Sobre la demanda presentada en Vermont, Alexandra Roberts, profesora de Derecho en la Universidad de Nuevo Hampshire señala que al haber sido presentada como infractora de la ley de protección a los consumidores de Vermont, deberá probar que una representación u omisión puede inducir a error a consumidores razonables y que la representación u omisión es material.

“No es suficiente mostrar que Ben & Jerry’s mintió sobre el tipo de granjas de la que su leche y crema viene y cómo esas granjas tratan a las vacas”, declaró la abogada al Boston Globe. “El tribunal también tendrá que encontrar que los miembros de la acción que compraron helado de Ben & Jerry’s hubieran elegido una marca diferente si hubieran conocido la verdad”.

Hasta el momento, según los reportes, nadie más se había unido a la acción colectiva.

Más información burlingtonfreepress.com / abajournal.com

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