Billetes en tendedero

 

La Corte de Apelaciones de Singapur absolvió a un hombre de tres cargos de lavado de dinero presentado en torno de “uno de los más exitosos robos electrónicos bancarios” de Singapur, al concluir que no es responsable de lavado de dinero de lo robado por otra persona.

Se trata de Ambrose Dionysius, de 62 años, que era director de ventas de una empresa inactiva llamada Hayashi Construction and Engineering. En 2013 esta empresa recibió dos depósitos por 4.4 millones de dólares provenientes del banco RBC Royal Bank en Trinidad y Tobago. El dinero, sin embargo, provenía de fondos robados a otra empresa llamada National Insurance Property Development Company (Nipdec).

Personas que no han sido identificadas convencieron a los empleados del RBC Royal Bank de transferir los fondos, usando para ello un correo electrónico falso de Nipdec. Así, el dominio de la propietaria del dinero es nipdec.com y los estafadores usaron el dominico nipderc.com

El primer depósito recibido en la cuenta bancaria de Hayashi fue de 1.1 millones de dólares. Dionysius retiró 985,217 dólares y los entregó en efectivo a una persona en Malasia.

El segundo depósito recibido fue de 3.3 millones de dólares. Esta vez, antes de que Dionysius pudiera retirar el dinero, el Departamento de Asuntos Comerciales de Singapur interceptó la transacción y la cantidad no pudo ser retirada.

Ambrose Dionysius fue acusado de tres delitos de lavado de dinero por mover el dinero de Singapur a Malasia, cuatro cargos por recibir propiedad robada y dos cargos por no haber reportado el movimiento de más de 30,000 dólares en efectivo a las autoridades singapurenses.

En noviembre de 2017 fue encontrado culpable de los delitos antes señalados y condenado a cinco años de prisión por cada uno, sirviendo de forma concurrente las condenas, es decir, que por todos los cargos de los que fue encontrado culpable solo debe cumplir cinco años tras las rejas.

Dionysius apeló la sentencia en lo que se refiere a los cargos de lavado de dinero. Estos fueron presentados conforme con la sección 47(1) de la ley contra lavado de dinero, conocida como Corruption, Drug Trafficking and Other Serious Crimes (Confiscation of Benefits) Act, CDSA.

En julio de este año, procesando un caso diferente, la Corte de Apelaciones concluyó que alguien que lava de dinero proveniente del delito cometido por otra persona, no puede ser imputada conforme con la sección 47(1) de la CDSA, sino conforme con la sección 47(2) que tipifica la situación particular.

El caso de julio fue respecto de la acusación presentada por la fiscalía en contra de Osborn Yap, que en mayo de 2013 recibió 420,000 dólares de una cuenta bancaria en Bermudas. En el caso de Yap, la Corte de Apelaciones no lo condenó conforme con la sección 47(2) porque la fiscalía no probó que el delito se hubiera cometido en el extranjero.

Conociendo el antecedente de julio, el fiscal del caso de Dionysius, Leong Weng Tat, concedió ante la Corte de Apelaciones que las imputaciones de lavado de dinero ya no se sostienen conforme con la sección 47(1). De esta forma, el tribunal absolvió de estos tres delitos al procesado.

Ambrose Dionysius, sin embargo, no podrá salir de prisión y deberá cumplir su sentencia de cinco años porque, como se mencionó, está prestando de forma concurrente las sentencias, así que, en términos prácticos, la decisión no cambia su situación actual.

Más información straitstimes.com

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