Símbolos de salud

 

Como parte de un acuerdo, el servicio nacional de salud de Irlanda, Health Service Executive, HSE, ofreció disculpas a los familiares de una mujer embarazada a la que mantuvo varios días conectada a un respirador pese a que ya se había declarado muerte cerebral.

Se trata del caso de Natasha Perie, una mujer de 26 años que ingresó a finales de noviembre de 2014 a un hospital en Dublín con 15 semanas de gestación y quejándose de fuertes dolores de cabeza. El 29 de noviembre un quiste que tenía en el cerebro y que no fue diagnosticado apropiadamente reventó lo que la dejó con muerte cerebral la cual fue declarada el 3 de diciembre.

Pese a esta situación, los médicos decidieron mantenerla con vida artificial debido a su embarazo, temiendo que si interrumpían su vida serían responsables de incumplimiento a la Octava Enmienda de la Constitución de Irlanda de 1983 que reconocía el mismo derecho a la vida de la madre y del hijo no nacido, restringiendo las posibilidades de aborto. Se trata de una disposición que fue derogada en septiembre de 2018 tras la decisión del referéndum de mayo de ese mismo año.

La familia de Natasha Perie, madre de una niña de 6 años y un niño de 4 al momento de su muerte, decidió presentar recurso ante el Tribunal Superior para que le permitieran un muerte digna a ella y a su hijo no nacido.

El 26 de diciembre, los tres jueces del Tribunal Superior que conocieron el caso ordenaron que se pusiera fin al soporte de vida artificial considerando que la única posibilidad para el no nacido era "angustia y muerte". De esta forma concluyeron que mantener el soporte de vida privaría a la mujer de dignidad en la muerte y sometería a su familia a “angustia inimaginable en un intento fútil”.

De esta forma, Natashe Perie falleció el 27 de diciembre de 2014 cuando el soporte de vida fue desconectado. Debido a la lesión sufrida, su cerebro estaba en estado de putrefacción y tenía una herida abierta en la cabeza, por lo que el funeral se tuvo que celebrar pronto y con el ataúd cerrado.

Durante el tiempo que Natasha Perie estuvo en soporte de vida, su hija, que ahora tiene 11 años, fue a verla, lo que le ocasionó gran angustia por ver a su madre en ese estado de decadencia, una situación que, a decir de los psicólogos, le ha dejado secuelas y mucha tristeza.

Por la situación de angustia ocasionada a la hija de Natasha Perie, a su padre y a otros familiares, los Perie decidieron demandar al hospital y al HSE, reclamando compensación por la angustia emocional además de una compensación por el mal diagnóstico de la joven madre.

El hospital y el HSE decidieron negociar con los Perie y resultado del acuerdo al que llegaron, durante una audiencia sostenida este miércoles la autoridad sanitaria de Irlanda y el hospital ofrecieron una disculpa pública a la familia por haberlos hecho pasar por esa situación.

Adicionalmente decidieron compensar con 150,000 euros a la hija de Nastasha Perie por la angustia emocional sufrida y otorgar otras compensaciones a otros familiares. Respecto del pago de daños por el mal diagnóstico, aunque el HSE a aceptado pagar, será otro proceso de mediación en el que se ultimen los detalles.

“En tanto que la disculpa de hoy trae un cierre y finalmente nos permitirá llorar a Natasha, el dolor y la angustia nunca desaparecerán. Natasha se ha ido para siempre”, dijo Peter Perie, padre de Natasha en comunicado leído a la prensa.

Más información irishtimes.com

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