Niña musulmana

 

Un tribunal en La Haya, Países Bajos decidió este lunes que el gobierno neerlandés debe hacer todo lo posible para repatriar los niños de ese país que están detenidos en campos de detenidos de excombatientes de IS (Estado Islámico), pero no necesariamente a las madres.

Se trata de un problema muy importante que varios países de Europa están enfrentando con nacionales, muchos de ellos muy jóvenes, que viajaron a Siria para apoyar a IS y el establecimiento de un califato, pero con la derrota quedaron detenidos en campos de prisioneros, la mayoría de ellas mujeres con sus hijos. De estos nacionales, los países europeos se han desentendido e incluso les han retirado la nacionalidad como es el emblemático caso de la adolescente Shamina Begum en el Reino Unido.

Países Bajos incluso han iniciado proceso en contra de nacionales residentes por haber enviado pequeñas cantidades de dinero a hijos o hermanos que viajaron para unirse a los yihadistas y ayudarlos a sobrevivir. Los cargos en contra de estas personas son por financiamiento a organizaciones terroristas.

La demanda que este lunes fue resuelta en La Haya fue presentada por 23 mujeres neerlandesas n campos de detenidos que piden regresar a Países Bajos con sus hijos.

“Si Países Bajos hace nada, el presidente sirio Bashir Al-Assad pronto tendrá en sus manos sangre de niños”, declaró en el proceso el abogado Tom de Boer, representante de algunas de las mujeres.

Los abogados que representaron a las mujeres y a sus hijos basaron su petición diciendo que no permitirles el regreso es violatorio de los derechos humanos protegidos en tratados internacionales firmados porque las condiciones de los campos de detenidos son terribles.

Es interesante señalar que el fallo de este lunes coincide con la opinión que el viernes pasado fue publicada por el medio Volkskrant respecto de un memo de la agencia neerlandesa de contraterrorismo, NCTV, en el que se lee que “no traer de regreso a esos niños conlleva mayores riesgos de seguridad”. La explicación es que los niños son jóvenes y no han sido adoctrinados, pero si no regresan al país, podrían serlo, siendo de mayor riesgo.

Sin saber si esta opinión fue tomada en cuenta, el tribunal concluyó que los niños deben regresar a Países Bajos, pero no necesariamente sus madres, porque los niños “no eligieron el califato, pero ahora tienen que enfrentar tortura, abuso y falta de instalaciones”.

Sobre este tema el pasado mes de enero el ombudsman para la infancia se pronunció y dijo que “el desarrollo de estos niños está seriamente amenazado por las ‘elecciones’ de sus padres” y agregó que “si sus padres no pueden proteger a sus hijos, el gobierno debe hacerlo”.

La postura del gobierno del primer ministro Mark Rutte es la de no regresar a quienes lucharon a favor de IS porque representan un peligro a la seguridad nacional, aunque conocido este fallo, el primer ministro declaró que lo revisarán cuidadosamente por lo que se desconoce si presentarán apelación o no.

Conocido el fallo, el abogado André Seebregts, representante de las mujeres, dijo que espera que en las próximas semanas se aclare más el fallo respecto de su implementación. Pero se manifestó contrariado por la idea de separar a los niños de sus madres, señalando que los kurdos quienes todavía tienen control de varios campos de detención, han dejado en claro varias veces que no quieren separar a los niños de sus madres.

El tema, sin embargo, se complica con el retiro de apoyo a los kurdos y el avance de tropas turcas y la presunta deportación que Turquía ha empezado a hacer de extranjeros en campos de detención en su territorio, señalando que “Turquía no es hotel para terroristas extranjeros”.

Conforme con el servicio de seguridad nacional de Países Bajos hay unos 55 adultos y unos 90 niños neerlandeses en los campos de detenidos.

Más información dutchnews.nl

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