Café de nutrias

 

Pese a que las nutrias del sudeste de Asia se han puesto de moda en los “café nutrias” de Japón, a partir del próximo 26 de noviembre entra en vigor una disposición que prohíbe el comercio internacional de estos animales, en cumplimiento con la protección otorgada a ellos por el acuerdo conocido como CITES.

La Convención sobre el Comercio Internacional de Flora y Fauna, CITES, somete el comercio internacional de especímenes de determinadas especies a ciertos controles, de manera que la importación, exportación, reexportación o introducción procedente del mar de especies amparadas por la Convención debe autorizarse mediante un sistema de concesión de licencias.

Las nutrias provenientes del sureste asiático han sido identificadas como especies en peligro de extinción. Sin embargo, en Japón se han puesto de moda por la apertura de cafeterías en las que los animalitos están a disposición de los clientes para que los acaricien. Estas cafeterías también han propiciado que muchos las adquieran como mascotas lo que ha incentivado su comercio y el contrabando.

Así, en el distrito de Ikebukuro, Tokio, hay un local de este tipo que tiene 15 nutrias procedentes de Indonesia, en edades de entre seis meses y dos años. Otros cafés de este tipo operan en otros conocidos distritos de la capital japonesa.

Según la organización Traffic, que vigila el comercio de vida silvestre, un total de 59 nutrias contrabandeadas del sureste de Asia fueron puestas bajo protección entre 2015 y 2017, de las cuales 32 iban rumbo a Japón. Conforme con información de Traffic, en algunos casos se venden las nutrias por miles de yenes, aunque se han registrado ventas de más de un millón de yenes, US$9,100.

Algunos administradores de los cafés han reportado a la policía a personas que les intentan vender más animales, aunque el que ofrezcan especímenes a la venta significa que hay compradores.

Con la prohibición a la importación de nutrias que inicia vigencia a finales de este mes, el Ministerio del Medio Ambiente japonés también inicia procedimientos para restringir el comercio interno de los animales para lo cual se exige las nutrias que fueron importadas previo a la prohibición y que han nacido en Japón sean registradas para poder venderse dentro del país.

La medida, sin embargo, ha sido cuestionada por investigadores, veterinarios y protectores de nutrias quienes opinan que acabar con el comercio ilegal requiere medidas más estrictas. Una de ellas es el establecimiento de registros más rigurosos, en el que consten muestras de ADN de los animales para demostrar su procedencia y la expedición de certificados de nacimiento por veterinarios.

Así opina Hiroshi Sasaki, experto en nutrias y profesor en la Universidad Chikushi Jogakuen, quien junto con otros investigadores fundó en octubre una organización de protección a las nutrias que investigará sobre el comercio ilegal de estos animales que, cabe decirlo, no son domésticos y definitivamente no son mascotas.

Más información japantimes.co.jp

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