Manifestación en Al Hoceima, Marruecos, 2017

 

La semana pasada se anunció que gracias al “acto de compasión y clemencia” del rey Mohammed VI de Marruecos, la periodista marroquí Hajar Raissouni salió libre pese a haber sido condenada a un año de prisión por un aborto ilegal y tener relaciones sexuales fuera del matrimonio.

Hajar Raissouni fue detenida el pasado mes de agosto y sentenciada a un año de prisión el 30 de septiembre por los delitos mencionados que ella siempre aseguró que fueron fabricados por razones políticas y la forma del régimen de sancionarla por la cobertura que hizo de los detenidos durante el movimiento Hirak Rif de finales 2016 y 2017.

El movimiento Hirak Rif inició en octubre de 2016 en la región berebere del norte de Marruecos por la detención de Mohcine Fikri, un pescador que, frente a la crisis económica, intentaba vender sus productos. Su mercancía fue confiscada por las autoridades, las que ordenaron que se pusieran en marcha los trituradores de basura de un contenedor cuando Mohcine Fikri buscaba recuperar su mercancía, por lo que murió aplastado.

Resultado de este movimiento muchos manifestantes fueron detenidos y procesados por cometer “actos de terrorismo” o incitar a otros a cometerlos y la periodista Hajar Raissouni, del diario crítico del gobierno Akhvar al-Yaoum, cubrió las irregularidades de las detenciones y de los procesos. Desde entonces, sus seguidores sostienen, las autoridades iniciaron una minuciosa investigación sobre su vida privada hasta la presentación de los cargos por el aborto ilegal y las relaciones sexuales extramatrimoniales.

Hajar Raissouni fue detenida cuando abandonaba una clínica ginecológica en Casablanca en compañía de su prometido de nacionalidad sudanesa. Las autoridades señalaron que la clínica estaba siendo investigada por realizar abortos ilegales, aunque ella sostiene que acudió a una revisión por una hemorragia.

Su prometido también fue sentenciado a un año de prisión, aunque la magnanimidad del rey Mohammed VI también lo alcanzó, según anunció el ministro de Justicia de Marruecos la semana pasada.

El médico encargado de la mencionada clínica fue sentenciado a dos años de prisión. La asistente del médico y una enfermera también fueron detenidas por los presuntos abortos ilegales y sentenciados, pero sus sentencias fueron suspendidas.

Marruecos es uno de los países con mayor índice de censura. Así también en noviembre de 2018 una Corte de Apelaciones de Casablanca condenó al periodista y director del mencionado diario Akhvar al-Yaoum, Taoufik Bouachrine a 12 años de prisión. Los delitos imputados fueron agresión sexual y tráfico de personas.

En este caso el periodista también dijo que los cargos en su contra habían sido políticamente fabricados por sus artículos críticos de Mohammed Bin Salman, príncipe heredero de Arabia Saudita del cual Marruecos es aliado.

En su contra se presentaron 15 mujeres que lo acusaban de agresión sexual. De las quince mujeres, terminaron por aceptarse como ciertos los testimonios de ocho.

La fiscalía presentó en su contra, además, más de 50 videos sexuales en los que Taoufik Bouachrine, o un hombre semejante a él, aparece teniendo relaciones sexuales con diferentes mujeres en su oficina. Bouachrine ha negado sistemáticamente todos los cargos.

Su liberación ha sido solicitada en repetidas oportunidades por periodistas que acusan al gobierno marroquí de censura.

El perdón del rey no alcanzó al periodista y activista Taoufik Bouachrine.

Más información allafrica.com / aljazeera.com

miabogadoenlinea.net

Se permite la reproducción parcial o total concediendo crédito a miabogadoenlinea.net