Calculadora, papel y pluma

 

Esta semana un tribunal de Melbourne, Australia, dictó sentencias de prisión a un matrimonio, ambos abogados de profesión, por un esquema en el que defraudaron de una empresa aseguradora 17.4 millones de dólares australianos, casi 12 millones de dólares estadunidenses.

Se trata del matrimonio de Josie y Álvaro González, ambos abogados, que entre marzo de 2011 y junio de 2013 enviaron de un despacho de abogados falso, facturas a ser cobradas a la aseguradora Dual Australia por presuntos servicios prestados.

El esquema lo empezaron a operar cuando Josie González, actualmente de 45 años, obtuvo un puesto de trabajo en la aseguradora en el que, entre otros, tenía que aprobar las facturas que los despachos de abogados les presentaban por servicios legales prestados. De esta forma crearon en el papel el despacho Jaag Lawyers y presentaron más de 428 facturas falsas.

Con el dinero que les fue pagado indebidamente compraron una casa de 4.7 millones; pagaron 5.5 millones de dólares al servicio de recaudación para no generar sospechas; pagaron unos 468,000 en gastos corriente y tenían 6 millones de dólares en depósitos a plazos cuando en mayo de 2013 uno de los colegas de Josie descubrió el esquema de defraudación. Todas las cantidades son en dólares australianos.

Ambos abogados se declaron no culpables a los 14 cargos de defraudación financiera y a principios del año el jurado que escuchó el caso los encontró culpables. Al respecto, el juez que dictó sentencia dijo que la evidencia presentada por Josie González era la “menos convincente y obviamente falsa”.

La semana pasada el juez del condado Paul Lacava dictó las sentencias en las que tomó en consideración que ninguno de los dos mostró signos de arrepentimiento por el esquema fraudulento que calificó de “audaz”, pero que, sin embargo, fue ingenuo pues dijo que ningún jurado podía haber sido convencido que un despacho de abogados nuevo pudiera facturar 17 millones de dólares en tan solo dos años.

Al decidir las penas que purgarán por la defraudación, el juez Lacava hizo notar que la pareja “vivió muy bien del fraude”, haciendo recuento de sus propiedades y estilos de vida.

De esta forma sentenció a Josie González a 9 años y medio de prisión sin posibilidad de salir bajo palabra antes de haber cumplido siete años de la sentencia. Álvaro González, de 51 años, fue sentenciado a 7 años y medio sin posibilidad de salir antes de cumplidos 5 años de la condena.

El juez Lacava hizo notar que la sanción había considerado que las dos hijas menores de edad de la pareja tendrían que vivir alejadas de sus padres y por ello las sentencias son indulgentes.

Cabe hacer notar que cuando tenía 22 años, Josie fue denunciada también por su entonces patrón por la defraudación de 24,000 dólares australianos. Sin embargo, no fue condenada por ese delito.

Más información smh.co.au

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