Hombre y bebé de diferente color de piel

 

Después de que la negativa de un salón de eventos en Booneville, Mississippi, Estados Unidos, de prestar sus servicios para un matrimonio “interracial” (recordemos que sólo hay una raza humana) por razón de sus creencias religiosas, la propietaria publicó una disculpa alegando ignorancia.

Los hechos se hicieron públicos cuando LaKambria Welch, hermana del novio, publicó un video en donde confrontó a quien ha sido identificada como la propietaria del lugar de eventos llamado Boone’s Camp Event Hall, sobre la negativa de hospedar la fiesta del matrimonio de su hermano, negro, y su novia, blanca.

“Antes que nada, nosotros no hacemos bodas homosexuales ni de razas mixtas”, dice la mujer en el video.

“OK, ¡por qué no?”, preguntó LaKambria Welch.

“Por nuestra raza cristiana, quiero decir, nuestras creencias cristianas”, respondió la mujer.

Cuando LaKambria le explicó que ellos también eran cristianos, la mujer la interrumpió secamente y le dijo que no quería discutir su fe.

Pudiera parecer mentira, pero en los Estados Unidos los matrimonios entre personas de diferente color de piel se legalizaron completamente hasta 1967 cuando la Suprema Corte se pronunció respecto del caso identificado como Loving v. Virginia, declarando la inconstitucionalidad de todas las leyes estatales que prohibían el matrimonio entre personas de diferentes etnias o color de piel por ser violatorias de los derechos de protección igualitaria y debido proceso consagrados en la 14ª Enmienda de la Constitución. Este icónico caso fue presentado por Mildred Loving, negra, y su esposo Richard Loving, blanco, quien fue sentenciado a un año de prisión en el estado de Virginia por haber contraído matrimonio con Mildred.

Adelante en el tiempo, por la controversia que la aprobación de matrimonios igualitarios o entre personas del mismo sexo ha generado, en 2016 Mississippi, un estado sumamente conservador, aprobó la ley conocida como Religious Liberty Accommodations Act, que dispone que se puedan negar servicios “por creencias religiosas o convicciones morales profundamente arraigadas” y que se refieren a lo siguiente: Que el matrimonio es y sólo debe ser entre un hombre y una mujer; que no debe haber relaciones sexuales previas la matrimonio; y, que el sexo biológico es objetivo y está vinculado al género y no puede cambiar. La ley en ningún momento permite que se nieguen servicios a matrimonios entre personas de diferente color de piel por creencias religiosas.

Debido al gran revuelo que esta situación ocasionó y que pone de manifiesto las muchas situaciones negativas que en los Estados Unidos se están viviendo debido a la “raza”, los propietarios del salón de eventos publicaron una disculpa pública en el perfil de Facebook de su local, la cual, sin embargo, ya no está disponible.

“Me disculpo sinceramente por mi ignorancia al no saber la verdad sobre esto a todos lo que se sintieron ofendidos, lastimados o juzgados por mis declaraciones”.

“Mi intención nunca fue el racismo sino permanecer leal a lo que yo ‘asumí’ como correcto respecto del matrimonio”, se lee en la disculpa que pone en evidencia que el racismo es un mal tan arraigado en muchas personas que equivocadamente llegan a identificarlo como parte del cristianismo.

“Como una niña creciendo en Mississippi, nuestros límites raciales establecidos eran la de quedarnos con los de nuestra raza. Esto nunca fue hablado verbalmente, pero era un tema entendido”, explica la propietaria añadiendo que el día en que fue confrontada por LaKambria Welch su esposo le pidió que encontrara en la Biblia en dónde se mencionan las “relaciones bi raciales”, tema que estudió y consultó con su pastor.

“He llegado a la conclusión de que mi decisión, que estaba basada en lo que yo creía era correcto y que estaba respaldada en la Biblia, es incorrecta. Durante muchos años he permanecido fiel a mi fe cristiana sin saber que las relaciones bi raciales NUNCA son mencionadas en la Biblia”, escribió a manera de disculpa.

Por el momento se desconoce si la pareja a quien se le negó el servicio demandará por discriminación o si los novios prefieren dar por zanjado el tema. Es probable, sin embargo, que pronto empiecen a aparecer otras parejas que acusen de que también se les negó el servicio por los mismos motivos y quienes estén deseosas de impulsar una acción civil por el maltrato que recibieron de esta mujer que, seguramente, no es malintencionada, sólo ignorante, muy ignorante.

Más información thehill.com

miabogadoenlinea.net

Se permite la reproducción parcial o total concediendo crédito a miabogadoenlinea.net