Representación de violencia hacia mujer

 

El miércoles de la semana pasada el Sendo italiano aprobó reformas a la ley penal que sanciona la violencia doméstica y la violencia de género, estableciendo penas más severas para los perpetradores en un intento por aminorar el número de delitos que se cometen contra las mujeres.

La normativa, que se conoce como codice rosso o código rojo, fue elaborada y presentada por la coalición del gobierno como respuesta al creciente número de ataques hacia las mujeres, muchos de ellos feminicidios cometidos por parejas o exparejas de las mujeres.

Así, según cifras de la policía, entre 2006 y 2016 cada dos días se cometió un feminicidio en Italia.

Las nuevas disposiciones de la ley elevan las penas respecto de diversos delitos. Así, ahora será máximo siete años de prisión para los sentenciados por violencia doméstica, en lugar de seis años y aumenta de cinco a 6.5 años la pena de prisión máxima a acosadores.

Como novedad, se tipifica como delito los ataques con ácido y el revenge porn o el compartir fotografías íntimas de una pareja o expareja sin su consentimiento. Es la primera vez que estas conductas se consideran delito.

También se eleva la pena máxima de prisión por ataques en grupo de doce a catorce años y se establece que la persecución de delitos de violación de menores es de oficio, lo que significa que el estado automáticamente abrirá investigación y no, como hasta ahora, que la víctima tenía que presentar la denuncia.

Conforme con declaraciones del gabinete italiano, ahora los tribunales darán prioridad a los procesos de violencia doméstica y de género. Esto significa que una vez que se notifique a la policía de la comisión de un delito de este tipo, en un máximo de tres días se celebrará audiencia para escuchar a la víctima.

Pese a que se trata de una ley que al endurecer sanciones y tipificar nuevos delitos pretende enfrentar un grave problema, no ha estado exenta de crítica e incluso de oposición política. De esta forma, el partido opositor a la coalición de gobierno, el Partido Demócrata, expuso que las reformas a la ley no son suficientemente eficaces y que, al no destinarse presupuesto para su ejercicio, no tendrán resultados positivos.

Además de esta oposición, se han hecho otras observaciones por parte de grupos de mujeres como una agrupación llamada Cadmi que opera un albergue para mujeres víctimas de violencia doméstica o de género en Milán. La abogada y presidente de Cadmi, Manuela Ulivi, declaró que la celeridad en los tribunales no es necesariamente benéfica para las víctimas.

“Los jueces deben escuchar a la persona que reporta violencia sólo si es necesario y cuando ellas están listas, ya sea que hayan pasado tres, cuatro, diez o veinte días desde que se presentó la denuncia”.

Lo anterior, dijo, porque el problema real es que “las mujeres generalmente no presentan denuncia porque están temerosas de que no les crean”.

“La audiencia las forzará a repetir relatos dolorosos que ya fueron detallados en la denuncia”, declaró a medios locales la abogada Ulivi. “Si los policías o carabineros están capacitados, la denuncia inicial debería ser más que suficiente para la investigación”.

Lo importante será ver en la práctica el funcionamiento de las nuevas disposiciones y la evaluación posterior respecto del cumplimiento o no de su objetivo.

Más información thelocal.it

miabogadoenlinea.net

Se permite la reproducción parcial o total concediendo crédito a miabogadoenlinea.net