Torso  de uniforme de policía

 

En Bombay, India, por el secuestro de un policía, dos jóvenes que estaban en grave estado de embriaguez han sido detenidos y la policía está en la búsqueda de un tercero.

Los hechos ocurrieron este miércoles cuando Vikas Munde, el policía víctima del secuestro, se aproximó a un automóvil Honda City que estaba estacionado en medio de una avenida obstaculizando el paso de los demás automovilistas.

Dentro del automóvil se encontraban tres hombres jóvenes, todos en estado de ebriedad, con botellas de licor vacías dentro del auto y con un fuerte olor a alcohol.

Vikas Munde pidió al conductor que aparcara apropiadamente el vehículo, pero en su lugar, los ocupantes salieron del vehículo y lo confrontaron.

“Pronto empezaron a agredirme y a golpearme. Se abalanzaron sobre mi y empujaron dentro de su auto y antes de que supiera, ya estaban acelerando a alta velocidad”, declaró a los medios el policía.

Los colegas de Munde, alertados de la situación gracias a la comunicación radial, iniciaron la persecución del Honda City, el que fue detenido tres kilómetros más allá del sitio en que inició el incidente y donde se logró la liberación del oficial Munde y la detención de dos de los sujetos, Viraj S. Shinde, de 21 años, y Gaurav M. Panjwani, de 22. La policía de la zona sigue en la búsqueda del tercer ocupante del automóvil, Raj Singh.

“La prueba de análisis de aliento reveló que estaban muy borrachos, incluso sin capacidad para hacer una declaración. Hemos presentado cargos bajo varias secciones del Código Penal de la India y de la Ley de Automotores”, declaró. Los detenidos ya fueron puestos a disposición de un juez.

Al parecer los jóvenes son de una exclusiva zona residencial que estaban celebrando en el auto que recientemente obsequió a uno de ellos su padre.

La nota podría parecer cómica si no fuera por lo grave que es la tendencia mundial de faltar el respeto a las autoridades, donde borrachos, pendencieros e infractores de la ley buscan librarse de responsabilidad golpeando e insultando a los policías. Lo grave, repito, es que no es un problema exclusivo de México (como nos gusta repetir una y otra vez que sólo aquí pasan este tipo de situaciones), ya lo vemos en la India y también en París, Francia, con manifestantes golpeando a los policías después del desfile alusivo a la toma de la Bastilla.

Según la socióloga argentina Estela Pérez, “para muchos ciudadanos la ley se percibe como algo ajeno, no se responde a las reglas de convivencia. Por eso la autoridad se ve anulada y los servidores públicos como el policía o un inspector de tránsito quedan desdibujados". De esta forma, “cuando la figura de una autoridad se pierde, el sujeto intenta ser contenido por cuestiones que van fuera de toda racionalidad, por eso surgen nuevas religiones y un retorno a las corrientes fundamentalistas o extremas. Esto puede ser algo peligroso”.

Un tema para ser cuidadosamente reflexionado.

Más información gulfnews.com

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