Balanza judicial

 

Gracias a la revisión que una corte de apelaciones del estado de Nueva Jersey, Estados Unidos, hizo de una decisión de primera instancia, se conoce la decisión del juez en la que decide no procesar a un joven de 16 años por violación exponiendo argumentos como que “es de buena familia”.

Como el caso involucra menores de edad, sólo se conocen los datos revelados en la decisión de apelaciones y por algunas publicaciones de medios locales. De esta forma se sabe que, con fecha incierta, durante una pijamada con unos 30 adolescentes, un joven de 16 años identificado como GMC tuvo relaciones sexuales con una joven también de 16 años identificada como Mary.

Los hechos ocurrieron en un oscuro sótano donde Mary, tendida boca abajo, con la cabeza colgando, el torso expuesto, totalmente inconsciente fue penetrada por detrás por GMC, también intoxicado, quien filmó sus actos con su teléfono celular. Este video luego fue compartido por el sujeto con la leyenda “cuando la primera vez que tienes relaciones sexuales es una violación”.

Al día siguiente de la fiesta Mary se notó confundida y dijo a su madre que posiblemente le había ocurrido “algo sexual” sin su consentimiento. Días después conoció de la existencia del video, pero GMC negó su existencia hasta que, meses después, en 2017 la madre de Mary presentó la denuncia ante la policía.

Conocidos los hechos, el fiscal del condado en el estado de Nueva Jersey, Christopher J. Gramiccioni, pidió que se procesara a GMC como adulto aduciendo que los actos del muchacho fueron “sofisticados y predatorios”.

En entrevista con The New York Times, el fiscal dijo: “Esta conducta debe ser sancionada en un tribunal de adultos”.

“Nos suscribimos a la idea de que el sistema juvenil es supuestamente de rehabilitación”, dijo. “pero cuando estás tratando con delitos tan serios como este, es harina de otro costal”.

El juez James Troiano, sin embargo, no concedió la moción con argumentos que en la corte de apelaciones fueron severamente cuestionados. Así, el juez expuso que, en principio, hay una diferencia entre violación y abuso sexual.

Para el juez, un “caso tradicional de violación” generalmente involucra a dos o más hombres usando una pistola u otra arma para arrinconar a la víctima en una casa abandonada o un cobertizo “y simplemente toman ventaja de esa persona y golpean, amenazan a la persona”. Bajo esas circunstancias es cuando un adolescente debe ser procesado en un tribunal para adultos, opinó.

En este caso se cuestionó “si la joven estaba intoxicada al grado de no entender lo que sucedía”.

Negó que las acciones del joven fueran sofisticadas o predatorias concluyendo que el mensaje con el que acompañó el video de la violación era la manifestación “de un joven de 16 años diciendo estupideces a sus amigos”.

“Este joven viene de una buena familia que lo inscribió en un excelente colegio donde estaba haciéndolo extremadamente bien”, escribió el juez en su decisión. “Claramente es candidato no solo para la universidad sino probablemente para una buena universidad. Sus puntos de entrada a la universidad fueron muy altos”.

Finalmente, el juez mencionó que la fiscalía debió haber explicado a la víctima y a su familia que presentar la denuncia destruiría la vida de GMC.

La decisión del juez Troiano fue apelada y el panel de apelaciones revirtió la decisión enviando el caso a un Gran Jurado el que decidirá si GMC debe ser juzgado como adulto o no.

Al tomar su decisión, los jueces de apelación escribieron que el juez Troiano, en lugar de sopesar la exposición de los fiscales, decidió el caso por sí mismo. Así, el juez se excedió en la deconstrucción de las circunstancias del caso, evaluó la culpabilidad del adolescente y consideró el buen carácter previo del acusado.

"Su consideración de estos elementos, sin embargo, sonaba como si hubiera llevado a cabo un ensayo comparativo sobre los cargos en lugar de haber revisado neutralmente la solicitud del estado", dijo el panel de apelaciones.

Al parecer casos como este no son tan inusuales como se podría creer. The New York Times reporta otro caso del abuso sexual de una niña de 12 años a manos de un joven de 16 en donde la juez Marcia Silva, sin tomar en consideración que a los 12 años no se tiene edad de consentimiento sexual, negó que el acusado fuera tratado como adulto porque “además de perder la virginidad, el estado no reclamó que la víctima hubiera sufrido otras lesiones, físicas, mentales o emocionales”.

Como los proceso ante los tribunales familiares son cerrados, se desconocen los pormenores de estos casos.

Este proceso trae a la mente la situación planteada en el programa de televisión The Good Fight.

Más información nytimes.com

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