Microscopio

 

El lunes de esta semana, un jurado en un tribunal de Manhattan, Nueva York, otorgó una compensación de 58 millones de dólares a un estudiante que en enero de 2014 sufrió un accidente durante su clase de Química que lo dejó con quemaduras de tercer grado en la parte izquierda de su cuerpo.

El estudiante, ahora de 21 años, se llama Alonzo Yanes. Cuando estudiaba el segundo año de preparatoria en la escuela pública Beacon High School, en la ciudad de Nueva York, realizó un experimento en la clase de Química que pretendía mostrar cómo las sales cambian de color cuando quedan expuestas al metanol. De la mano de la profesora Anna Poole se condujo el fallido experimento que terminó con llamas que alcanzaron el cuerpo de Alonzo y de otro estudiante. Mientras Alonzo terminó con quemaduras de tercer grado, el otro estudiante sufrió quemaduras de primer grado.

Resultado de este accidente, Alonzo Yanes estuvo hospitalizado cinco meses, dos de ellos en una unidad de quemaduras en donde se le realizaron cirugías de injertos de piel. Las quemaduras fueron tan profundas que lastimaron glándulas sudoríparas por lo que ahora no puede sudar en ciertas partes del cuerpo. Esto además de las cicatrices que quedaron en su rostro y cuerpo.

Unas semanas antes de que la profesora Poole realizara el experimento con su clase, una agencia federal había advertido de la peligrosidad del experimento que ha causado otros dos accidentes en los Estados Unidos en 15 años.

Alonzo Yanes demandó al Departamento de Educación de la ciudad de Nueva York y a la profesora Poole, quien ahora trabaja en el Departamento de Educación, por las lesiones que sufrió. Su abogado Ben Rubinowitz pidió que se otorgara a su cliente una compensación por daños de 70 millones de dólares, mientras que el jurídico de la ciudad argumentaba que no se debía otorgar una compensación mayor a 5 millones de dólares.

Finalmente, este lunes el jurado otorgó a Alonzo Yanes una compensación de 29 millones por el dolor y padecimientos sufridos, incluidas las cirugías, y 29 millones adicionales por 54 años futuros de rehabilitación.

“El bienestar de los estudiantes es la principal prioridad del Departamento de Educación y este experimento de Química ya no se hace en ningún salón de clases como resultado de este trágico accidente”, declaró a los medios Nicholas Paolucci, vocero del departamento legal de la ciudad de Nueva York. “Mientras que manifestamos nuestro respeto al jurado, estamos analizando nuestras opciones legales para reducir la compensación a un monto consistente con las compensaciones que se han otorgado en otros tribunales por casos similares”.

Lo anterior significa que la ciudad muy probablemente apelará la sentencia de adjudicación para tratar de reducir el monto.

Alonzo Yanes tiene cicatrices visibles en su rostro, lo que no le ha impedido para estudiar animación en la Escuela de Artes Visuales de Manhattan. Sin embargo, durante el proceso declaró que a veces se quita los lentes para no ver las caras de los extraños mirando sus cicatrices. “Nunca me acostumbraré a eso”, dijo.

Más información nytimes.com

miabogadoenlinea.net

Se permite la reproducción parcial o total concediendo crédito a miabogadoenlinea.net