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Un jurado de un tribunal en el estado de Kentucky, Estados Unidos, encontró culpable de robo de información e intento de extorsión al gobierno de Singapur a Mikhy Farrera Brochez, un estadunidense de 34 años que filtró el registro de la base de datos de Singapur de personas con VIH.

Mikhy Farrera Brochez vivió diez años en Singapur, desde 2008 hasta 2018 cuando fue deportado. Se desempeñó como académico, aunque durante su proceso en Kentucky admitió haber falsificado algunos títulos académicos. Entabló una relación sentimental con el doctor Ler Teck Siang, a través de quien tuvo acceso a la base de datos de personas con VIH, puesto que el doctor Ler era director de la Unidad de Salud Pública de Singapur. En noviembre de 2018 Ter fue sentenciado en su país a dos años de prisión por la filtración de información de la base de datos.

Como defensa, Farrera Brochez dijo que había hackeado la base de datos del registro de personas con VIH de Singapur porque se trata de un registro perjudicial que contiene información no necesaria de los pacientes y que sirve de base para discriminarlos de trabajos. Un argumento que no tiene sentido con la filtración que hizo de los nombres de 5,400 singapurenses y 8,800 extranjeros contenidos en el registro de pacientes con VIH.

En los argumentos finales, la abogada de Brochez, Adele Brown, reconoció la incongruencia entre la presunta intención de su cliente y la filtración de la información que hizo, pero dijo que no trataba de cometer un delito, sino “de obtener justicia”.

Durante el proceso, sin embargo, se conoció que trató de extorsionar con la información al gobierno de Singapur, amenazando con filtrar la información de no liberar al doctor Ler y cerrar el registro. Por estos delitos y por el almacenamiento de la información robada en varios dispositivos electrónicos, el jurado de 12 personas encontró culpable a este sujeto.

“Cuando tienes un problema con algo que el gobierno ha hecho, siempre hay formas correctas e incorrectas” de solucionarlos, dijo durante el proceso el asistente del fiscal de los Estados Unidos, Dmitry Slavin. “Él eligió extorsionar”.

Brochez tuvo acceso a la información y, según el FBI, le pidió a su madre en Kentucky que cargara los documentos en 2016 y en 2018 los recuperó. La información hackeada del registro estaba almacenada en varios teléfonos celulares, en una computadora y en Google Drive.

El 28 de enero, el ministro de Salud de Singapur anunció la filtración por parte de Brochez de los nombres y direcciones de las 14,000 personas incluidas en la base de datos de pacientes VIH positivo.

Durante el proceso, el doctor Vernon Lee, director de enfermedades contagiosas del Ministerio de Salud de Singapur explicó que la filtración de la información había ocasionado ansiedad a muchos singapurenses, dejándolos temerosos de perder sus empleos debido a ello.

En 2017, Farrera Brochez fue encontrado culpable de fraude en Singapur y encarcelado. Durante este tiempo dijo haber sufrido una violación y tortura antes de ser deportado a los Estados Unidos en 2018. Se trata de información que las autoridades de Singapur niegan.

La sentencia de este hombre será dictada hasta el mes de septiembre y su abogada Adele Brown espera que sea de entre 18 y 24 meses de prisión, aunque dijo que está revisando con su cliente una posible apelación.

Mikhy Farrera Brochez ha estado detenido en una prisión en el condado de Fayette desde que las autoridades de Kentucky lo detuvieron cuando se escondía en un granero.

Más información channelnewsasia.com

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