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Refrigerador de supermercado

 

La próxima semana se celebra en Dinamarca la elección general y como parte de su campaña política el Partido Socialdemócrata ha prometido que, de ganar, legislará sobre el grave problema del desperdicio de alimentos.

Según cifras reveladas, cerca de 751,000 toneladas de alimentos se pierden o desechan anualmente en el país nórdico y un tercio de ese desperdicio es generado por las tiendas de autoservicio o supermercados.

Para reducir este gran desperdicio de comida, el pasado miércoles los socialdemócratas presentaron un plan de acción que incluye negociar con los supermercados y, de no lograr un acuerdo, legislar sobre la materia prohibiendo de plano el desperdicio de alimentos.

“En primer lugar, nos gustaría pensar que una vez que lleguemos a un acuerdo con la industria minorista, alcanzarán [el objetivo]”, dijo Dan Jørgensen líder de los socialdemócratas en el Parlamento danés. “Pero si no hay resultados, estamos preparados para legislar”.

Aunque no se ha presentado una iniciativa de ley formal en la materia, el legislador dijo que la nueva ley podría incluir varios aspectos como obligar a las compañías a usar los alimentos no vendidos como biocombustible, alimento para animales o donarlo a organizaciones de beneficencia, todo con el objetivo de evitar que sea desechado el exceso de comida no vendido.

Estos cambios incluirían cambiar leyes fiscales que actualmente pueden incrementar los costos para las tiendas que donen los alimentos, además de otorgar algún beneficio a las organizaciones que utilicen el exceso de comida que les sea donado.

El legislador no se pronunció respecto de sanciones por incumplimiento de la ley.

Si bien el desperdicio en tiendas es alto, la mayor cantidad de alimentos es desperdiciada en los hogares con cifras que alcanzan las 260,000 toneladas al año. En este rubro, sin embargo, muy poco puede hacer el estado por tratarse de la esfera privada de los individuos.

Los esfuerzos para evitar el desperdicio de alimentos han pasado por varios poderes legislativos. Así, en Italia, en 2016 se aprobó en Italia una ley para reducir el desperdicio de comida, que facilita a restaurantes y otras empresas la donación de alimentos que han pasado su fecha de vencimiento o que ya no son útiles para ellos. Se trata de una ley en consonancia con el objetivo establecido por la Comisión Europea para que los países miembros elaboren estrategias que logren reducir el desperdicio de alimentos en por lo menos el 30 por ciento para 2025.

A nivel privado, diferentes restaurantes han tomado iniciativas, como el del chef Giovanni Tafuro del restaurante Patrizietta en el cantón de Tesino en Suiza, en donde en 2014 se empezaron a imponer “multas” a quienes no se comían todo lo que se servían del servicio de bufet. Se trata de una multa simbólica de cinco francos cuyo objetivo es invitar a los comensales a reflexionar sobre el desperdicio de alimentos.

Uno de los objetivos del desarrollo sostenible es reducir el desperdicio de comida, un tema que es reflejo de las incongruencias del mundo actual en donde mientras se calcula que hay casi mil millones de personas que pasan hambre, un tercio de todos los alimentos producidos a nivel mundial se pierde o se desperdicia.

Más información thelocal.dk

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