Fachada de Colonia Dignidad

 

A pocos días de que la fiscalía de Krefeld, Alemania, anunciara que desechaba los cargos en contra de Hartmut Hopp, médico de la Colonia Dignidad en Chile, el gobierno alemán anunció un paquete de compensación de hasta 10,000 euros por víctima de la mencionada secta en que se abusaba de sus miembros y que ayudó a cometer actos de tortura y desaparición de opositores al régimen de Augusto Pinochet.

Colonia Dignidad, conocida inicialmente como Sociedad Benefactora y Educacional Dignidad, era una comuna agraria de alemanes fundada en Parral, Provincia de Linares, Región del Maule, Chile, en 1961 por el exmilitar nazi, Paul Schäfer.

Schäfer llegó a Chile siendo fugitivo de la justicia alemana por cargos de pederastia al haber abusado de niños en una iglesia bautista en Alemania. En el asentamiento que fundó en Chile, mediante el encierro y el adoctrinamiento, creó personas severamente condicionadas a su voluntad que no lo cuestionaban; abusó sexualmente de decenas de menores y en el hospital del lugar ordenó que se administraran psicofármacos ilegales y se aplicaran electroshocks a miembros de la comunidad. La Colonia Dignidad también funcionó como un centro clandestino de detención y torturas durante la dictadura de Augusto Pinochet.

Si bien el gobierno alemán no tuvo relación directa con la Colonia Dignidad, han reconocido que tienen “responsabilidad moral” por lo ocurrido, respondiendo de esta forma a las acusaciones que por negligencia en la investigación de los hechos se hicieron al gobierno alemán desde que se conocieron los horrores que ahí se vivían.

De esta forma, el pasado 17 de mayo el viceministro de Asuntos Exteriores, Niels Annen, anunció los detalles de un paquete de compensación para sus víctimas que asciende a 10,000 euros por persona.

El viceministro Annen dijo que los pagos se empezarán a realizar este mismo año y que para tal efecto se ha dispuesto un millón de euros del presupuesto, aunque se espera que se presenten reclamos por hasta 3.5 millones de euros.

En 2016 el gobierno alemán invitó a algunas víctimas de Colonia Dignidad a un evento en Berlín en el que el entonces ministro de asuntos exteriores, Frank-Walter Steinmeier, reconoció que la embajada alemana en Chile, pese a conocer los pormenores de las atrocidades perpetradas por Paul Schäfer y sus seguidores como Hartmut Hopp, no ofreció protección apropiada a las víctimas, la gran mayoría de ellos ciudadanos alemanes. En ese entonces, muchas víctimas reconocieron que era importante que se reconocieran las omisiones, pero que era necesaria la compensación.

A partir del cierre de Colonia Dignidad, muchos de sus habitantes decidieron permanecer en la propiedad e iniciar una nueva administración. Así, han renombrado al sitio como Villa Baviera y en un afán de atraer visitantes han tratado de recrear la vida alemana ofreciendo incluso hospedaje en su remodelado hotel.

A partir de ahora las compensaciones a las víctimas son una realidad, no así el castigo a los criminales. Hartmut Hopp ha logrado escapar de la justicia chilena y alemana definitivamente. Por su parte, Paul Schäfer, fue capturado en Argentina en 2005 y después de su extradición fue declarado culpable de abusos a 25 menores de edad y otros 13 por cargos de homicidio, tortura y violación de leyes sobre armas. Fue condenado a 20 años de prisión por un tribunal chileno, pero murió en prisión en 2010 a la edad de 88 años.

Según algunas de las víctimas, con gran precisión el filme Colonia, protagonizada por Emma Watson y el fallecido actor sueco ‎Mikael Nyqvist, retratan muchos de los horrores que ahí se vivieron.

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