Hélice de ADN

 

El Tribunal de Apelaciones de Bruselas, Bélgica, ordenó al exrey Alberto II a entregar una prueba de ADN en el marco de una demanda de reconocimiento de paternidad presentada por Delphine Boël, miembro de la nobleza, que desde 2013 está tras el renuente rey para que la reconozca como su hija biológica.

La madre de Delphine Boël, la baronesa Sybille de Selys Longchamps publicó una biografía contando los detalles de su romance de 18 años con Alberto, cuando él era príncipe de Lieja, y cómo Alberto y su esposa Paola estuvieron a punto del divorcio en dos ocasiones. Tras estas revelaciones, VictoriaMilan.be, el sitio de citas que promueve la infidelidad usó al exrey como publicidad, mostrándolo en una foto con su hijo Felipe y la frase: “Un buen consejo, hijo, siempre sé discreto”.

Alberto fue coronado en agosto de 1993 tras el fallecimiento de su hermano mayor, el rey Balduino, casado con la reina Fabiola, que murió sin descendencia. Alberto II abdicó al trono el 21 de julio de 2013 y su hijo mayor, Felipe, fue coronado. Un mes después de la abdicación, Delphine Boël presentó la demanda de reconocimiento de paternidad en contra de Alberto quien, sin título real se quedó sin inmunidad ante los tribunales.

En medio de este largo proceso, en octubre de 2018 el tribunal ordenó al antiguo rey a entregar una muestra de ADN y le otorgó un plazo de tres meses, con el riesgo que, de no hacerlo, se concluiría que él es el padre biológico de Delphine Boël. El plazo se cumplió en febrero de este año sin que el monarca hubiera entregado la prueba, esperando que la Corte de Casación, máxima instancia, resuelva la apelación que presentó en la que expone que es prematuro solicitar esta prueba.

Ahora el tribunal de Bruselas vuelve a pronunciarse sobre el tema y ordena a Alberto II a entregar una muestra de saliva y que, de no hacerlo, deberá pagar 5,000 euros por día que no lo haga. Para tal efecto, el tribunal nombrará a un experto forense quien deberá solicitar la prueba. El término de sanción por día de retraso iniciará al día siguiente de que el experto notifique al exrey de la entrega de la prueba.

En el marco de este proceso, Delphine Boël, de 51 años, ya presentó una prueba de que Jacques Boël, quien fungió como su padre, no es su padre biológico. Así, muestras de ADN de Delphine Boël y Sybille de Selys Longchamps ya se han recopilado para ser comparadas con las de Alberto, de 86 años.

Además de imponer la sanción de pago por retraso en la entrega de la muestra, el tribunal de Bruselas instruyó al experto forense que recabe la prueba, que la analice y la compare, pero que no devele los resultados ni a las partes interesadas ni al tribunal en tanto se resuelve la apelación en trámite ante la Corte de Casación.

“No imaginé por un segundo que el rey Alberto II no se sometería a una decisión de la Justicia”, declaró a los medios Marc Uyttendael, abogado de Delphine Boël.

"Esta situación de la sanción es para mí muy secundario, el rey impugnó el alcance de la primera decisión, hoy el Tribunal de Apelación ha confirmado esta decisión. Es inimaginable que un ex jefe de estado no respete el estado de derecho".

Por su parte, Alain Berenboom, abogado de Alberto II, respondió a los medios sobre la decisión del Tribunal de Apelaciones que "el rey podría aceptar esta prueba porque… no se opuso en principio, pero lo consideró prematuro", refiriéndose al proceso que está en trámite en la Corte de Casación.

"Todavía no he podido consultar con él, lo veré el lunes y comunicaré su respuesta a principios de esa semana", concluyó el abogado Berenboom.

De ser declarada hija biológica de Alberto II, Delphine Boël tendrá derechos sucsorios.

Más información rtbf.be

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