Maletín o portafolios

 

El pasado domingo, el decano del Harvard College, Rakesh Khurana, anunció que por los “ineficientes” esfuerzos de mejorar “el ambiente” en el dormitorio de estudiantes de licenciatura de Harvard, Winthrop House, se destituía como decano al profesor de la Facultad de Derecho Ronald Sullivan, quien prestó sus servicios como abogado al equipo de defensa de Harvey Weinstein.

Las manifestaciones en contra del profesor Sullivan y de su esposa Stephanie Robinson como encargados de Winthrop House, residencia que alberga a unos 400 estudiantes de licenciatura de Harvard, iniciaron en enero pasado debido a la decisión del abogado de formar parte de la representación legal del productor de Hollywood, Harvey Weinstein, acusado por varias actrices de acoso y abuso sexual.

Las razones expuestas para que varios estudiantes manifestaran su rechazo al decano de Winthrop fue que la elección de su cliente minaba su confianza en su capacidad de sintonizar apropiadamente con los sentimientos y pensamientos de los estudiantes. Este rechazo se manifestó incluso en pintas en diferentes edificios universitarios en que se leía “Nuestro enojo es defensa propia”.

El abogado Sullivan, además de ser profesor de la Facultad de Derecho de Harvard, es director del Criminal Justice Institute at Harvard Law School y fue proyectistas de un programa que en Brooklyn, Nueva York, ha logrado la liberación de personas encarceladas inapropiadamente. Como litigante, ha representado a múltiples personas, como los familiares de Michael Brown, el hombre que murió a manos de la policía y cuya muerte inició el movimiento Black Lives Matter; a la actriz Rose McGowan respecto de un cargo de drogas (paradójicamente una de las acusadoras de Weinstein) e incluso a Aaron Hernández, ex jugador de los Patriotas de Nueva Inglaterra, homicida confeso, a quien liberó de un segundo homicidio semanas antes de que el atleta se suicidara.

Desde el pasado mes de marzo, 52 miembros de la Facultad de Derecho de Harvard firmaron una carta a favor del profesor Sullivan, manifestando apoyo a la “dedicación a la tradición profesional…de brindar representación a las personas acusadas de delitos y otras faltas de conducta, incluidas las personas más vilipendiadas”. En esa carta, los profesores pidieron a Harvard que reconociera que “dicha defensa legal al servicio de los principios constitucionales no solo es totalmente coherente con los roles de Sullivan de profesor de derecho y decano de una casa de pregrado, pero también uno de los muchos modelos posibles que los decanos residentes pueden proporcionar en la enseñanza, tutoría y asesoramiento a los estudiantes”, como lo escribió el profesor Randall Kennedy, de la Facultad de Derecho de Harvard, en una columna de opinión publicada en The New York Times.

La presión estudiantil, sin embargo, pudo más que el apoyo y el sentido común, y el decano del College de Harvard anunció el domingo la destitución del profesor Sullivan como decano de Winthrop House, con lo que, a juicio del profesor Kennedy, el College “parece haber ratificado la proposición de que no es apropiado que un decano docente defienda a una persona denostada por un número considerable de estudiantes, una posición que descalificaría una larga lista de defensores incondicionales de las libertades civiles y los derechos civiles, incluidos Charles Hamilton Houston y Thurgood Marshall”.

Los abogados aprendemos desde el primer semestre de la carrera que toda persona tiene derecho a un juicio justo y a una adecuada representación legal, además de la existencia del principio de presunción de inocencia. En este caso, las autoridades administrativas de Harvard hicieron caso omiso de estos principios en que se fundamenta buena parte del sistema legal y cedieron, al parecer, a los juicios públicos de las masas que ya han condenado a Weinstein y que opinan que tal personaje no merece el respeto a sus derechos procesales.

Más información nytimes.com

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