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Categoría: El Derecho y la Actualidad
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Aula con sillas

 

La Oficina del Adjudicador Independiente del Reino Unido ordenó a varias universidades cuyas actividades se vieron interrumpidas por paros laborales, a compensar a los estudiantes por las lecciones perdidas.

Se trata de una decisión interesante emitida por el organismo Office of the Independent Adjudicator for Higher Education (OIA), que tiene la forma jurídica de empresa limitada por garantía, y que está facultada en la Ley de Educación Superior de 2004 para revisar las quejas estudiantiles en Inglaterra y Gales. Las empresas limitadas por garantía es la forma legal que en el Reino Unido e Irlanda suelen tomar las organizaciones sin fines de lucro.

En el caso que nos ocupa, la OIA declaró haber recibido más de 80 quejas estudiantiles en contra de varias universidades por los 14 días de paros laborales de académicos y personal administrativo que reclamaban el derecho a pensión. El organismo dio a conocer detalles de 19 quejas cuyos procesos han concluido.

“Algunos proveedores han sido mejores que otros encontrando soluciones para resarcir de las lecciones a los estudiantes que perdieron clases. Algunos proveedores grabaron las lecciones, hicieron podcasts y publicaron material adicional en línea disponible para los estudiantes o les permitieron entrar a otras clases. Otros no hicieron nada y no creemos que eso sea justo”, dijo Felicity Mitchell, adjudicadora independiente.

“En algunos casos hemos hecho recomendaciones de reembolsos parciales de colegiaturas y pagos por la angustia y los inconvenientes cuando el estudiante no ha sido tratado con justicia”.

En un caso, por ejemplo, ordenaron el reembolso de 1,154 libras esterlinas a un estudiante que dejó de ganar dinero al tomar tiempo de su trabajo para acudir a clases que no se impartieron por los paros laborales. En este caso, la universidad había rechazado la solicitud de reembolso argumentando que los paros escapaban a su control, pero la OIA concluyó que la universidad no ofreció al estudiante material adicional de clase para resarcir la falta.

En otro caso, adjudicaron un reembolso de 1,284 libras esterlinas a un estudiante internacional cuya solicitud fue rechazada por la universidad invocando la cláusula de fuerza mayor estipulada en su reglamento.

“Nos preocupaba que la cláusula tuviera un alcance demasiado amplio y que la universidad no se lo hubiera señalado a los estudiantes: una cláusula que permitiera a la universidad cancelar un programa completo podría considerarse un término imprevisto o importante según la legislación de protección al consumidor”, declaró sobre este caso la OIA.

Otras quejas fueron negadas, como la de un estudiante de segundo año que argumentaba que se había roto la promesa de horas de clases y que rechazó un pago de 130 libras esterlinas del fondo de compensación para estudiantes.

Otro caso de los que la OIA dio a conocer fue respecto de un estudiante de posgrado al que la universidad ofreció cursos en el año escolar siguiente, a los que, sin embargo,  el estudiante no podía acudir por estar empleado de tiempo completo. En este caso se le otorgó un reembolso de 630 libras esterlinas.

En este caso los reembolsos son procedentes porque la universidad tiene un costo para los estudiantes, lo que en México no sucede respecto de las universidades públicas como la Universidad Autónoma de México, UAM, que terminó en pasadas semanas una huelga de 92 días. Aunque no estaría de más analizar si procede un resarcimiento civil por pérdida de oportunidades, particularmente respecto de los estudiantes de último año y de posgrado.

Más información theguardian.com

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