Representación de Internet

 

Una juez de distrito en el estado de Florida, Estados Unidos, se negó a emitir una orden para que los proveedores de Internet  entreguen los datos personales del titular de la cuenta asociada a una dirección IP al concluir que que no es suficiente para localizar a un presunto pirata.

Estos casos se presentan a menudo en los tribunales de Estados Unidos y en la mayoría de los casos no tienen problema. Strike 3 Holdings es una de las compañías que se ha beneficiado de esa política de algunos tribunales, pero la juez Úrsula Ungaro les ha puesto el alto en seco al negarse a ordenar que un proveedor de Internet entregara los datos personales del titular de la cuenta asociada a una IP.

En febrero, a la juez Ungaro se le asignó un caso presentado por la compañía de entretenimiento para adultos "Strike 3 Holdings", que ha presentado cientos de demandas en los últimos meses.

La compañía acusó a la dirección IP “72.28.136.217” de compartir su contenido a través de BitTorrent sin permiso. La juez, sin embargo, se mostró reacia a emitir una citación y requirió a la compañía para que aclarara cómo el uso de la geolocalización y otras tecnologías podría identificar razonablemente la identidad y la ubicación del presunto infractor.

En respuesta a esta orden para mostrar la causa, Strike 3 explicó que usaba la base de datos de Maxmind para vincular la dirección IP con el proveedor de Internet Cogeco y una ubicación en el sur de Florida. Según Maxmind, su servicio de rastreo de direcciones IP tiene aproximadamente un 95% de precisión en los Estados Unidos, por lo que el titular de los derechos confía en que presentó el caso en la corte correcta.

Sin embargo, Strike 3 admitió además que en este momento no sabe si el titular de la cuenta es el verdadero infractor de los derechos de autor, aunque creen que es posible que sea el responsable, pero dijo que intentará descubrir más una vez que se revele la identidad de la persona en cuestión.

Estos argumentos no fueron lo suficientemente sólidos para la juez Ungaro quien destacóo que Strike 3 no explicó cómo el software de geolocalización puede identificar o localizar correctamente al infractor real.

"No hay nada que vincule la ubicación de la dirección IP con la identidad de la persona que realmente descarga y visualiza los videos del demandante y determina si esa persona vive en este distrito", escribe el juez Ungaro.

La decisión destaca que una dirección IP por sí sola no puede identificar a alguien. Como tal, no puede individualizar con precisión a la persona que supuestamente descargó el contenido que infringe los derechos de autor.

"Por ejemplo, es totalmente posible que la dirección IP pertenezca a una cafetería o red Wi-Fi abierta, que el presunto infractor usó brevemente en una visita a Miami", señala el juez Ungaro.

"Incluso si la dirección IP estuviera ubicada dentro de una residencia en este distrito, el software de geolocalización no puede identificar quién tiene acceso a la computadora de esa residencia y quién la usó para infringir los derechos de autor de la demandante", agrega. 

Strike 3 enfatizó que muchos tribunales han emitido órdenes basadas en la misma evidencia. Si bien eso es cierto, la juez responde que otros tribunales que también dudaron de la solidez de una dirección IP como prueba, se han negado a hacerlo.

En este caso, el Tribunal considera que Strike 3 no ha proporcionado pruebas suficientes para argumentar que puede confiar razonablemente en el uso de la geolocalización para establecer la identidad del supuesto pirata. Tampoco prueba que la persona viva en la jurisdicción de la Corte.

Como resultado, el Tribunal se negó a emitir una citación y desestimó el caso contra la dirección IP 72.28.136.217. El caso está cerrado y Strike 3 no tendrá la oportunidad de volver a presentarlo.

La juez Ungaro ha emitido decisiones similares en el pasado.

Más información torrentfreak.com

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