Viales y jeringa

 

A instancias del ministro de Salud, el gabinete alemán está revisando una iniciativa de ley por la que los padres que no vacunen a sus hijos tendrían que pagar una multa de hasta 2,500 euros y los niños de edad preescolar podrían quedar fuera de los jardines de infantes.

El ministro Jens Spahn ha asegurado que desea erradicar de Alemania el sarampión, enfermedad que ha tenido varios brotes en los últimos años en diferentes países en los que incluso se consideraba una enfermedad erradicada, en gran parte debido al movimiento antivacunas por el que muchos padres se niegan a vacunar a sus hijos suponiendo que hay una relación entre las vacunas y el autismo. Esta relación entre vacunas y autismo ha sido frecuentemente desmentida por la comunidad científica.

En Alemania, conforme con cifras del Instituto Robert Koch, el 93 por ciento de los niños están vacunados, sin embargo, el porcentaje recomendado es de 95 por ciento.

De esta forma, la ley presentada por el ministro Spahn pretende que todos los niños que acudan al jardín de niños estén vacunados ya que de lo contrario podrían ser expulsados. Esto para asegurar que los niños más pequeños que aún no pueden ser vacunados, como los bebés lactantes, queden protegidos de un posible contagio.

Tratándose de educación primaria, al ser obligatoria en Alemania, los niños no vacunados no podrían quedar fuera de las escuelas, por lo que se propone imponer a los padres multas de hasta 2,500 euros.

La iniciativa de ley prevé que cuando se trate de niños que no pueden ser vacunados, ya porque son muy pequeños, porque han recibido órganos en donación, tienen leucemia o alguna otra condición en que se las vacunas queden medicamente contraindicadas, los padres deberán mostrar un certificado médico sobre la situación.

Si la iniciativa es aprobada, se espera que inicie vigencia en marzo de 2020. Una vez iniciada su vigencia, los padres que para julio de ese año pretendan inscribir a sus hijos al preescolar o a escuelas primarias, deberán demostrar mediante un certificado que los niños están vacunados.

La ley obligaría también a empleados de hospitales y trabajadores en prácticas médicas privadas a estar vacunados.

Jens Spahn explicó esta iniciativa al diario Bild am Sonntag al que declaró: “Todos los padres deben estar seguros de que sus hijos no serán contagiados ni están en peligro por el sarampión”.

Respecto de la vacunación, en 2017 Alemania aprobó una ley según la cual se obliga a las guarderías a reportar a los padres que se niegan a recibir asesoría respecto de la vacunación de sus hijos. Desde 2015 las guarderías deben pedir a los padres que no han vacunado a sus hijos un certificado de que han recibido asesoría médica al respecto. Se trata de una medida que actualiza las sanciones de multa de hasta 2,500 euros para los padres que se nieguen a recibir dicha asesoría.

Esta iniciativa de ley, sin embargo, es mucho más audaz porque propone incluso la expulsión de los preescolares no vacunados, así que ya tendrá que verse si es aprobada, primero por el gabinete y después por el Parlamento.

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