Pistola

 

Un joven que fue detenido cuando tenía 16 años y que ahora es adulto, perdió su caso en el Tribunal Superior de Irlanda para que los cargos en su contra se desecharan por dilación de la presentación de cargos y del consecuente proceso judicial.

Se trata de un joven que en febrero de 2016 fue detenido cuando viajaba como copiloto en una autopista a la altura de Portlaoise, al suroeste de Dublín, habiéndose encontrado en el vehículo una pistola Glock, municiones, una bomba de tubo y una pistola de aire sin licencia.

Trascendió que el muchacho estaba haciendo un “mandado” para Jonathan Keogh, quien en noviembre de 2018 fue sentenciado a cadena perpetua por haber participado en el homicidio de Gareth Hutch en mayo de 2016.

Gareth Hutch, también un delincuente, era sobrino de Gerry Hutch, líder de una de las dos organizaciones criminales más grandes de la República de Irlanda, cuyos enfrentamientos han resultado en la muerte de por lo menos 20 personas. Verónica Guerin, periodista de investigación que fue asesinada en 1996, le dio el mote de “el monje” por la vida disciplinada y ascética que llevó al salir de prisión en 1985 tras haber purgado una sentencia por robo.

En el caso procesado la semana pasada, la policía señala que el joven imputado por la posesión de armas de fuego se había encontrado poco antes de su arresto en una cafetería en Dublín con Jonathan Keogh quien le pidió que fuera a Limerick, al sureste de donde fue detenido, a buscar una granada y se la llevara de regreso a Dublín. Por este “trabajo”, le condonaría una deuda de 10,000 euros.

Pese a que la policía hizo el arresto en febrero de 2016, los cargos en contra del joven y del chofer del vehículo se presentaron hasta septiembre de 2018, cuando ya el joven había cumplido la mayoría de edad.

En noviembre de 2018, los abogados del joven, que aún goza de anonimato, presentaron un caso en contra del comisionado de policía y de la oficina de la fiscalía pública, exponiendo que los cargos se pudieron haber presentado antes pues la gardaí o policía contaba con toda la evidencia suficiente para haberlo hecho. De haber sido así, el joven hubiera gozado de anonimato durante todo el proceso y su sentencia la hubiera cumplido en un centro de detención o, con un poco de suerte, prestando trabajo comunitario.

Como respuesta, la fiscalía expuso que era prácticamente imposible que la investigación y los cargos se hubieran presentado entre el momento del arresto y antes de que el joven cumpliera 18 años para ser procesado como un menor. Añadieron que incluso si así hubiera sido, de cualquier forma, el proceso se hubiera efectuado siendo mayor de edad.

El pasado viernes, el juez Seamus Noonan del Tribunal Superior de Dublín, se pronunció sobre el caso y dijo que la demora no había sido deliberada por lo que no había culpa, pero aún si así hubiera sido, el interés público en este proceso supera el prejuicio que le causa al joven el que la fiscalía no hubiera procedido cuando aún era un menor.

De esta forma, se desechó la demanda del joven en que pedía que se retiraran los cargos en su contra, lo que significa que, de no prosperar una apelación, será procesado como adulto por la portación de armas e involucramiento en grupos delincuenciales lo que podría significarle una sentencia de hasta cinco años de prisión.

Más información irishtimes.com

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