Colibrí en vuelo

 

La organización ambientalista de Francia que protege a las aves, Ligue pour la Protection des Oiseaux, LPO, presentó en la Comisión Europea un recurso en contra del gobierno francés por la falta de cumplimiento de la directiva en materia de aves.

La queja ha sido presentada al celebrarse el 40º aniversario de vigencia de la directiva europea que tiene el objetivo de proteger a las aves, prohibiendo matanzas masivas o no selectivas de aves usando métodos que se consideran crueles y que son ilegales.

La queja se presenta ante instituciones europeas, pues la LPO señala que el gobierno no ha respondido las numerosas quejas que ha presentado sobre el particular, habiéndose agravado el incumplimiento de la directiva con la aprobación por parte del Consejo de Estado del método en que se utilizan ramas cubiertas con pegamento para atrapar a las aves, al haberlo calificado de tradicional y añadir que no existe otro método que pueda ser utilizado.

Asimismo, el método de trampas con piedras fue aprobado en Francia en 2005 después de haber estado prohibido más de 100 años. Se trata de una forma de cazar aves que se considera en extremo cruel porque no siempre logra la muerte del animal de forma inmediata pese a su aplastamiento.

Alain Bougrain-Dubourg, presidente de la LPO, explicó a los medios que se presentaron sin éxito ante el Consejo de Estado 12 veces para tratar de evitar el inicio de la cacería de febrero. Así, dijo, la LPO ha "agotado todos los recursos internos que permiten hacer cumplir la ley a nivel europeo". Para la organización es lamentable haber tenido que ir a instancias europeas para hacer que su gobierno cumpla con la directiva.

En su queja, la LPO expone que “cazamos unas 68 especies diferentes, en comparación con un promedio de 20 a 30 en el resto de Europa. Están en la lista roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), en un estado de extrema preocupación, o incluso de muerte”.

Aunque se establecen cuotas legales de caza en ciertos periodos del año y respecto de ciertas especies, la LPO expone se trata de directrices que rara vez se cumplen.

Se trata de un tema en extremo importante pues el año pasado, en dos estudios diferentes los investigadores concluyeron que el número de aves en zonas rurales ha decrecido en un tercio en los últimos quince años debido a la agricultura intensiva y al masivo uso de pesticidas. A estas causas se debe añadir, entonces, la desordenada cacería.

“Los cazadores en Francia no respetan los periodos de caza acordados o las prefecturas locales les otorgan horas o días extra para cazar. No sé que sucede en Francia con la cacería, quizá porque somos de una tradición de caza. Pero la situación tiene que evolucionar”, declaró a los medios Kim Dallet, vocera la LPO.

No es la primera vez que se denuncia el que Francia no cumple con las leyes impuesta para la protección de aves. Desde 1999 se prohibió la caería del hortelano, una especie de ave cantora europea clasificada en peligro de extinción, pero no fue sino hasta 2007 que la ley se empezó a aplicar y a hacer cumplir. Lo anterior porque el hortelano es un platillo gastronómico que, se dice, consumió gustosamente el expresidente Françoise Mitterrand como última cena antes de fallecer en 1996 víctima del cáncer de próstata.

Pese a ser un ave en peligro de extinción, en 2014 cuatro afamados cocineros solicitaron al gobierno francés que les permitiera, por lo menos una vez al año, cocinar y servir a sus comensales el hortelano, quienes, según la costumbre, cubren sus cabezas con una servilleta para comerlo.

Para la LPO, es penoso escuchar al presidente Macron ostentarse como el defensor del planeta y protector de la biodiversidad cuando en Francia las leyes que protegen no son eficazmente aplicadas.

Más información theguardian.com / francetvinfo.fr

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