Mural en Derry

 

Este jueves, la fiscalía pública de Irlanda del Norte anunció que han presentado cargos en contra de un soldado identificado como Soldado F por el homicidio de dos manifestantes y la tentativa de homicidio de otras cuatro personas durante los hechos conocidos como Bloody Sunday o Domingo sangriento de 1972.

El Bloody Sunday ocurrió el 30 de enero de 1972 cuando el Regimiento de Paracaidistas del Ejército Británico abrió fuego en contra de manifestantes civiles en Derry (Londonderry), Irlanda del Norte, lo que llevó a la muerte de 13 personas. Los irlandeses protestaban en contra de una ley de 1971 que concedía a las autoridades la facultad de detener a las personas por tiempo indeterminado antes de un juicio.

Inicialmente el ejecito inglés respondió a las agresiones de piedras y palos de los manifestantes con balas de goma y cañones de agua, pero pocos minutos después abrieron fuego lo que resultó en la muerte de 13 personas, todos ellos jóvenes de entre 17 y 19 años.

La investigación inicial exculpó a los militares debido a que supuestamente habían sido atacado por terroristas republicanos irlandeses.

Como un mecanismo para firmar el acuerdo de paz con Irlanda del Norte en 1998, el entonces Primer Ministro británico, Tony Blair, ordenó una investigación judicial exhaustiva de los hechos para deslindar responsabilidades. La investigación, liderada por Lord Saville, inició en 1998 y tardó 12 años en completarse con un costo económico muy elevando de 200 millones de libras esterlinas.

Este reporte concluyó en la responsabilidad del ejército británico, lo que llevó a que el primer ministro David Cameron ofreciera una disculpa pública en 2010.

A partir de este reporte se abrió la puerta no sólo para compensaciones económicas, sino para que iniciaran las investigaciones penales que esta semana, finalmente, concluyen en la imputación a un soldado de los 16 que fueron investigados.

El Soldado F, quien permanece en el anonimato porque a todos los testigos del ejército se les concedió este beneficio durante la investigación Saville, será imputado por el homicidio de James Wray y William McKinney y por la tentativa de homicidio de Patrick O'Donnell, Joseph Friel, Joe Mahon y Michael Quinn.

Al anunciar la imputación, Stephen Herron, director de la fiscalía pública de Irlanda del Norte, anunció que no procederán en contra de los demás soldados por las muertes de los once jóvenes restantes debido a que no hay evidencia suficiente que los lleve a creer que existen posibilidades de una condena. Se trata de una noticia que ha generado mucho malestar en los deudos de estos jóvenes.

Al conocer el anuncio, el secretario de la Defensa del Reino Unido, Gavin Williamson, declaró que el gobierno ofrecerá total apoyo legal al Soldado F solventando todos sus gastos para la defensa.

“Estamos en deuda con aquellos soldados que sirvieron con valentía y distinción para llevar la paz a Irlanda del Norte”, dijo Williamson. “El bienestar de nuestro ex personal de servicio es de la mayor importancia”.

El secretario agregó que el Ministerio de Defensa está preparando “un nuevo paquete de salvaguardas para asegurar que nuestras fuerzas armadas no sean tratadas injustamente” y añadió que “el gobierno reformará urgentemente el sistema para tratar con los asuntos de legalidad”, lo que podría significar que se preparan cambios legislativos para evitar este tipo de imputaciones penales.

Expertos legales suponen que la audiencia preliminar del caso se llevará a cabo muy pronto en un tribunal de Irlanda del Norte, durante la cual se conocerá la identidad del Soldado F.

 

Más información bbc.com

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