Carta

 

Un despacho de abogados de Sídney, Australia, deberá exponer ante una juez la razón por la que no deben ser referidos al cuerpo disciplinario de la profesión después de haber acosado a una bloguera que fue demandada por difamación por un hombre que se ostenta como sanador espiritual.

El caso de referencia fue presentado por Serge Benhayon, entrenador de tenis y fundador de la empresa Universal Medicine, en contra de Esther Rockett quien en su blog expuso que el autodenominado sanador “es un charlatán que hace exposiciones médicas falsas” y es el líder “de un culto socialmente peligroso”. Por estas declaraciones calificadas de difamatorias, la demanda exigía no sólo compensación económica, sino una disculpa pública.

El caso fue perdido por Benhayon en octubre del año pasado cuando el jurado de cuatro personas encontró que las declaraciones hechas por Rockett son verdaderas.

Durante la audiencia de pago de gastos legales verificado esta semana, la juez Julia Lonergan de un tribunal de Nueva Gales del Sur, ordenó a Serge Benhayon a pagar los gastos legales en que incurrió Rockett sobre bases indemnizatorias lo que significa que la cantidad a pagar será superior a la establecida usualmente y que podría cubrir casi todos los gastos legales en que ella incurrió para defenderse. Se calcula de una defensa de un millón de dólares australianos, casi US$710,000.

La juez explicó que su decisión la había tomado al considerar que casi al inicio del proceso Benhayon se negó a llegar al acuerdo “responsable” presentado por Esther Rockett. En cambio, él presentó una contrapropuesta irracional en que exigía que ella ofreciera una disculpa pública en la que expusiera que “había actuado fraudulenta, ilegalmente y con malicia”.

"La sin razón de la negativa del demandante a aceptar la oferta se ilustra por el aparente apetito de humillación pública de la acusada", dijo la juez.

Además de fijar el pago de gastos legales, la juez Lonergan fijó audiencia para el próximo miércoles para que el despacho de abogados que representó a Benhayon, Universal Law, exponga por qué no deben ser referidos a la Oficina del Comisionado de Servicios Legales para que investigue incumplimiento en los estándares de conducta. Esto con fundamento en una carta de 31 páginas que deliberadamente entregaron a Esther Rockett el día del funeral de su padre.

La juez dijo que “los insultos personales” contenidos en la carta fueron “en el mejor de los casos poco profesionales y descorteses, y en el peor, acosadores, deliberadamente entregados en un momento en que la demandada estaba distraída, triste y vulnerable, con el objetivo de desmoralizarla respecto del litigio que enfrentaba”.

Para la juez, “el momento y circunstancias de la correspondencia, incluyendo estos insultos personales, así como la forma en que fueron expresados, sugiere que el abogado que la escribió carecía de independencia u objetividad respecto del litigio”.

Asimismo, la juez dijo que mientras “puede ser una coincidencia el que los nombres sean similares… puede haber una percepción pública de que de alguna forma Universal Law está afiliada o tiene asociación directa con Universal Medicine”.

La juez recordó que el despacho conocía que el padre de Esther Rockett estaba gravemente enfermo porque durante el proceso así lo hizo saber. Pese a ello, el despacho eligió entregar la amenazante carta el día del funeral.

Ahora, el despacho deberá exponer las razones de su actuar poco ético.

Más información smh.co.au

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