Uniforme de un policía

 

Después de 20 años, la Corte Suprema de Justicia de Argentina anuló una sentencia absolutoria de cinco policías federales adscritos a la Seguridad Ferroviaria de ese país, acusados de armar causas en contra de cinco personas inocentes entre 1997 y 1998 y ordenó juzgar nuevamente a los agentes federales.

Siempre hacían el mismo montaje. Los blancos eran sectores vulnerables: pobres, mujeres transgénero, inmigrantes ilegales o personas con discapacidad. Una vez seleccionada la víctima, le ofrecían un trabajo para el cual, generalmente, debía trasladarse a otro punto de la ciudad. Una vez que llegaba al lugar -siempre público-, la persona era abandonada con alguna excusa bajo la orden de cuidar un bolso. Intempestivamente aparecía la Policía Federal que descubría drogas, armas y explosivos dentro de los bolsos y casi instantáneamente aparecían también los medios de comunicación para registrar el “procedimiento exitoso”.

La maniobra facilitaba ascensos, elevaba los números estadísticos y servía para mejorar la imagen de la institución.

Sin embargo, uno de esos casos llamó la atención del secretario de una fiscalía que consideró disparatada la versión de la policía, por lo que empezó a buscar otros casos similares y en una semana ya contaba con una docena, por lo que la Procuración General de la Nación creó una comisión para investigar operativos falsos. Entre el 2000 y el 2003, la comisión elaboró un informe oficial con 100 casos falsos verificados que habían afectado a más de 250 víctimas.

Con base en la investigación de la fiscalía, cinco policías federales adscritos a la Seguridad Ferroviaria, una de las áreas que más inocentes incriminó, fueron llevados a juicio acusados de “privación ilegítima de la libertad agravada en concurso ideal con el de falsedad ideológica de instrumento público” por detener a cinco personas que resultaron inocentes entre 1997 y 1998.  En 2012 el Tribunal Oral en lo Criminal 23 declaró la prescripción de la acción penal y desechó las acusaciones.

El fallo revierte esa sentencia absolutoria y ordena iniciar un nuevo juicio contra los agentes. “Se deja sin efecto la sentencia apelada. Vuelvan los autos al tribunal de origen con el fin de que, por quien corresponda, se dicte un nuevo pronunciamiento con arreglo al presente”.

Los expertos consideran que con este fallo se ratifica la condena a este tipo de prácticas, enviando una señal muy clara de que no pueden quedar impunes.

Más información pagina12.com.ar

miabogadoenlinea.net

Se permite la reproducción parcial o total, concediendo crédito a miabogadoenlinea.net