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Reja con cadena y candado

 

La noche del 23 de enero, el expresidente del Perú Alberto Fujimori regresó a prisión para seguir cumpliendo su condena de 25 años de prisión por la matanza de por lo menos 25 personas en dos operativos contra el terrorismo además de secuestro y homicidio de dos personas.

Después de muchos intentos fallidos, Fujimori fue indultado el 24 de diciembre de 2017 por el entonces presidente Pedro Pablo Kuczynski, una decisión que contribuyó a una grave crisis política que poco después lo llevó a renunciar a la presidencia.

Ese indulto fue recurrido y el 3 de octubre del 2018 el juez supremo provisional Hugo Núñez anuló el indulto humanitario.

"El procedimiento del indulto fue manifiestamente irregular, contravenía la ley preestablecida y el orden constitucional y esto está siendo ratificado por la justicia peruana; o sea, finalmente nos dio la razón", declaró a medios locales el actual ministro de Justicia, Vicente Zeballos.

El abogado de Alberto Fujimori presentó una apelación a la decisión de anulación del indulto y este proceso ha llegado a la Sala Penal Especial de la Corte Suprema la que, probablemente, emita una resolución la próxima semana según ha trascendido.

Una vez que el indulto fue anulado el 3 de octubre de 2017, Fujimori, de 80 años, fue internado en la Clínica Centenario Peruano Japonesa (Pueblo Libre), donde estuvo recluido 113 días hasta que esta semana los médicos firmaron el alta.

El alta médica fue otorgada después de que una junta médica del Instituto de Medicina Legal que evaluó al expresidente concluyera que se encontraba estable y que podía recibir atenciones médicas de manera ambulatoria. Esta junta médica efectúo la evaluación por instrucciones de la Sala Penal Especial de la Corte Suprema.

Sobre esta evaluación médica, el abogado de Fujimori, César Nakazaki, dijo que está evaluando si presenta un recurso de nulidad o hábeas corpus con el argumento de que la Sala Penal ordenó una evaluación que no fue solicitada en primera instancia por el juez que anuló el indulto.

“La parte civil nunca presentó una prueba médica y la Sala, de oficio, ordenó la prueba que necesitaba la parte civil. Entonces, la Sala no puede subsanar las negligencias de las partes y menos, como repito, cuando el juez de primera instancia tampoco pidió una revisión médica. Si la parte civil y yo hubiéramos presentado nuestro peritaje médico, entonces, para saber a quién le cree, la Sala puede ordenarla de oficio”, explicó al abogado Nakazaki.

Para los partidarios de Alberto Fujimori su regreso a prisión no es justicia sino venganza y pidieron al actual presidente de Perú, Martín Vizcarra, que otorgue un nuevo indulto.

A lo anterior, el ministro Zeballos declaró que no hay argumentos médicos para concederlo.

"Hay tres premisas para otorgar un indulto humanitario: enfermedad terminal, enfermedad degenerativa o un grave estado de alteración mental. Si una se da, hay un argumento legal", explicó el ministro.

“En el parte médico que es de conocimiento público no se están dando en este momento [estas condiciones]. Si las hubiera, podrían convertirse en circunstancias habilitantes [para un indulto], pero en este momento no se están dando", concluyó Zeballos, refiriéndose al informe de la junta médica.

El ministro dijo que también que ahora la clínica en la que estuvo internado el expresidente deberá explicar por qué lo mantuvo internado más de 100 días para firmar el alta médica una vez que se conoció el informe de la junta médica.

El ministro de Justicia peruano declaró a los medios que el presidente Martín Vizcarra se ha mostrado a favor de que Alberto Fujimori pueda cumplir un régimen de arresto domiciliario, siempre y cuando se dé a través de una ley general y tras un debate amplio en el Congreso, lo que significa que esta opción no será en el corto plazo.

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