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Camisa de cuello y corbata

 

Brody Jack Clarke es un abogado australiano de 36 años que esta semana fue sentenciado a un máximo de seis años de prisión por haberse hecho pasar por el director de una empresa para defraudar 10 millones de dólares australianos para hacer frente a su adicción a las apuestas.

Clarke trabajaba en el Macquarie Bank como banquero de inversiones, ganando 250,000 dólares australianos al año más bonos. Sin embargo, entre 2015 y 2017 gastó un estimado de 100 millones de dólares australianos en apuestas de juegos de rugby y de fútbol americano, de tal forma que cuando se descubrió el fraude que cometió estaba en una precaria situación económica viviendo en su automóvil y usando los aseos del banco para ducharse antes del trabajo.

El fraude por el que fue condenado lo cometió a uno de los magnates de comunicaciones más importantes de Australia, Bruce Gordon, haciéndose pasar por su hijo y director de una de las empresas, girando instrucciones al Deutsche Bank de depositar en su cuenta un total de casi 10 millones de dólares australianos, más de 7 millones de dólares estadunidenses. Clarke formaba parte del equipo de banqueros que llevaba las inversiones del magnate, con quien, además, tenía una relación muy cercana.

La impostura fue descubierta en septiembre de 2017 cuando se hizo una auditoría en las inversiones de Gordon, momento en el que Clarke confesó lo que había hecho a su abogado y le pidió que lo remitiera a las autoridades.

Clarke, quien entregó su título de abogado a la barra de abogados en febrero 2018, dice que aún no sabe por qué hizo lo que hizo pues no estaba pensando “voy a cometer un fraude aquí, voy a ganar millones de dólares y luego me voy a mudar a las Bahamas”.

“He luchado por un largo periodo de tiempo, como un año y medio, para entender con precisión qué estaba pensando”, dijo Clarke. “Fue impulsivo y oportunista”.

El abogado que representó a Clarke, George Thomas, con quien el abogado de 36 años trabajó cuando era estudiante de derecho, explicó que su representando sufre trastorno bipolar que no había sido diagnosticado y que cuando ocurrió el fraude era adicto al alcohol, cocaína y anfetaminas.

Al dictar sentencia, el juez Mark Williams de la Corte de Distrito Downing en Sídney, dijo que el delito cometido había sido muy grave, pero que la probabilidad de que Clarke reincidiera era escasa con altas probabilidades de rehabilitación.

“Desde un punto de vista, este caso es una triste imagen de la delincuencia moral y de la inmoralidad de las empresas de apuestas en línea en Australia y los efectos perniciosos que tienen en las personas seducidas por sus falsas promesas de riquezas fáciles”, dijo el juez Williams, agregando que hacia el final del tiempo en que Clarke delinquió apostaba un promedio de 3 millones de dólares australianos diariamente en juegos de fútbol que se celebraban en diferentes partes del mundo.

Clarke fue sentenciado a un máximo de seis años de prisión y no podrá solicitar su libertad sino hasta que cumpla tres años en prisión.

Al escuchar la sentencia, Clarke no mostró sorpresa. Se despidió de mano de su abogado y salió del tribunal escoltado por personal del servicio penitenciario.

Más información stuff.co.nz

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