0
0
0
s2smodern
Grupo de jóvenes estudiando

 

La Corte Europea de Derechos Humanos falló en contra de una familia alemana que demandó al estado alemán por obligarles a que sus hijos asistieran a la escuela, habiéndoles retirado la custodia de los menores durante tres semanas.

El caso fue presentado por Petra y Dirk Wunderlich, padres de cuatro hijos nacidos entre 1999 y 2005, a ninguno de los cuales ha inscrito en escuelas públicas y en su lugar ha optado por educarlos en casa con la ayuda de los programas establecidos en un sitio cristiano de educación en casa o homescholling.

La situación fue detectada por las autoridades alemanas en 2005 cuando la hija mayor de los Wunderlich no fue inscrita en la escuela. Los Wunderlich pagaron las multas que les fueron impuestas, pero no matricularon a su hija en la escuela.

Entre 2008 y 2011 la familia mudó residencia fuera de Alemania. A su regreso, las autoridades volvieron a detectar que sus hijos no acudían a la escuela y en 2012 fueron denunciados ante el tribunal familiar de Darmstadt, el que retiró a los padres el derecho de elegir la residencia de sus hijos y de tomar elecciones respecto de su educación y cedió estos derechos a la oficina de la juventud. El tribunal consideró que la renuencia de los padres a enviarlos a la escuela evitaba que los hijos se integraran a la comunidad y desarrollaran habilidades sociales como la tolerancia.

En 2013 la Corte de Apelaciones de Frankfurt del Meno rechazó la petición de los padres de revertir la sentencia de primera instancia, pero les regresó el derecho a decidir el lugar de residencia y de educación de sus hijos, enfatizando que la decisión no significaba que tenían el derecho de no enviarlos a la escuela. En octubre de 2014 la Corte Federal de Alemania rechazó revisar el recurso presentado por Petra y Dirk Wunderlich.

Mientras este proceso judicial ocurría, se retiró la custodia de los niños a los padres por tres semanas entre agosto y septiembre de 2013 y los niños acudieron a la escuela entre 2013 y 1014, pero no volvieron a quedar matriculados.

Habiendo perdido todas sus instancias legales en Alemania, los Wunderlich acudieron a la Corte Europea de Derechos Humanos en 2015 bajo el argumento de que el estado alemán había violentado su derecho a la vida privada y familiar, consagrado en el artículo 8 de la Convención de derechos humanos de Europa.

El tribunal europeo concluyó que, en vista de la información con que contaban las autoridades durante el procedimiento, el remover de los padres la custodia de sus hijos durante tres semanas fue una medida proporcionada, tomando en consideración que pese a la imposición de multas los padres no habían cumplido con su obligación de matricular a sus hijos en la escuela. Por tanto, concluye que no se violó el derecho de los padres a la vida privada y familiar.

La Corte Europea no se pronunció respecto de la obligatoriedad de asistir a la escuela. En Alemania la educación es obligatoria desde 1919 y para cumplir con este deber los niños deben acudir a una institución educativa ya sea pública o privada, religiosa o laica, aprobada por el gobierno para impartir educación, con lo que la educación en casa queda prohibida por las leyes, penalizado con multas y facultando al estado a retirar la custodia de los hijos a los padres que falten a esta obligación.

Esta obligación no acepta excepciones por creencias religiosas ni pedagógicas y las excepciones que se contemplan se refieren a niños con graves enfermedades y a casos determinados como hijos de diplomáticos o niños que trabajan, como los niños actores.

Sobre su situación, Dirk Wunderlich declaró que en cierto momento estuvieron dispuestos a mudar residencia a otro país europeo donde el homeschooling fuera legal, como Francia, pero que, debido a la prohibición de decidir la residencia de sus hijos, esta opción la desecharon.

La decisión de dejar Alemania con tal de no matricular a sus hijos a una escuela fue tomada en 2013 por otra familia, los Romeike, quienes prefirieron ir a vivir a Estados Unidos antes que ingresar a sus hijos al sistema educativo alemán que, según ellos, enseña una visión “anticristiana” del mundo, en donde "tienen más importancia los vampiros y las brujas que Dios". La familia, sin embargo, enfrentó en Estados Unidos procesos judiciales debido a su calidad migratoria.

Más información echr.coe.int / dw.com

miabogadoenlinea.net

Se permite la reproducción parcial o total concediendo crédito a miabogadoenlinea.net

0
0
0
s2smodern