Pistola

Durante un congreso en contra de la violencia doméstica participaron unos hermanos que en Irlanda están impulsando un cambio legislativo que prohíba que quienes asesinen a sus parejas puedan heredar de sus víctimas las propiedades conjuntas. 

Se trata de los hermanos de Celine Cawley, una exitosa empresaria que administraba una compañía de producción de televisión cuando en 2008, a la edad de 46 años, fue asesinada por su esposo Eammon Lillis en su casa en Dublín.

Lillis fue encontrado culpable en 2010 de homicidio y condenado a seis años 11 meses de prisión. Salió en libertad en 2015.

En 2011, Chris y Susanna Cawley, hermanos de Celine, se enfrentaron a Lillis en un largo proceso ante los tribunales irlandeses por el control de los bienes conjuntos del matrimonio.

“En nuestro caso, el homicida decidió que tenía derecho de tener la total propiedad de todos los bienes que tenía en propiedad conjunta con Celine, su domicilio conyugal en Howth y una casa que tenían juntos en Francia”, dijo Susanna en la conferencia organizada por la asociación Woman’s Aid.

Conforme con la Ley de Sucesiones de 1965, una persona en Irlanda no puede heredar bienes de la persona que asesinó, intentó asesinar o mató involuntariamente. Sin embargo, esta ley tiene un vacío legal ya que los homicidas convictos que tienen propiedad conjunta con sus víctimas no están incluidos en la excepción. Así, Eammon Lillis pudo discutir la propiedad absoluta de los bienes.

La juez que revisó el caso, Mary Laffoy concluyó que Lillis podía retener la propiedad de su porcentaje, pero que no podía heredar el porcentaje de su esposa por lo que el cincuenta por ciento de la propiedad pasó a ser propiedad de la hija. Derivado de esta decisión, la juez recomendó la revisión de la Ley de Sucesiones.

En agosto del año pasado, el gobierno presentó una iniciativa de ley para prever estos casos, prohibiendo que los sentenciados por homicidio hereden bienes, pensiones o pólizas de seguro de sus víctimas. Se incluyen a quienes cometan el homicidio, intenten cometerlo, cometan un homicidio involuntario, pero no a quienes derivado de otros actos ocasionen la muerte, como el conducir de forma imprudente. La reforma, al parecer, no ha sido aprobada.

En Francia, por su parte, el proceso legal de los Cawley en contra de Lillis terminó concediendo a la hija de Celine la absoluta propiedad del inmueble.

“Nuestro caso fue para obtener la seguridad financiera y el futuro de la hija de Celine”, dijo Susanna Cawley durante su participación en la conferencia de Woman’s Aid.

“Nos preguntamos cuántos familiares de víctimas de feminicidio están afuera todavía tratando de rehacer sus vidas sabiendo que el hombre que mató a su madre, hermana, hija, va a salir de prisión algún día y regresar al hogar familiar como si nada hubiera pasado”, dijo Susanna.

En Irlanda, desde 1996, 225 mujeres han sido asesinadas. En los 98 casos que han sido resueltos, el 56 por ciento fueron asesinadas por el marido o una pareja o expareja.

Nueva de cada diez mujeres fueron asesinadas por un hombre que las conocía y el 23 por ciento de ellas fueron muertas por hombres que no conocían.

Unas 137 mujeres fueron asesinadas en sus casas y en los 20 casos en que el homicida fue un familiar, en 16 casos se trató del hijo.

Durante la conferencia organizada por Woman’s Aid se hizo un llamado para revisar las leyes sobre violencia doméstica “como un asunto urgente para ayudar a proteger a mujeres y niños y salvar vidas”.

Más información irishtimes.com

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