Videocámara

Cuatro años cuatro meses de prisión ha sido la sentencia dictada en Nueva Zelanda a un expolicía que filmó en la regadera a huéspedes que recibió por medio del sitio Airbnb, videos que luego subió a un sitio web de pornografía.

Se trata de Tony Greathead, un neozelandés de 36 años que antes de vivir en nueva Zelanda trabajó como policía en Inglaterra.

Greathead ofrecía su casa en la Bahía de Hawke, Nueva Zelanda, en Airbnb y recibió varios huéspedes, habiendo filmado en la regadera a 34 mujeres, casi todas ellas menores de 30 años. Para hacerlo, usaba cámaras de video que ocultaba en botellas de champú. Luego subió estos videos a un sitio de pornografía en donde hizo algunos comentarios, uno de ellos ofreciendo detalles sobre la víctima. Por supuesto, ninguna de ellas supo que estaba siendo filmada y aunque las cámaras estaban dispuestas para que no se vieran sus caras, cuando se agachaban sus rostros quedaban expuestos.

Abierta la investigación, la policía encontró en su computadora 219 videos de las 34 víctimas. Estas filmaciones fueron enviadas a la Oficina de Clasificación de Cine y Literatura la que declaró que el material promovía y alentaba delitos de hacer y distribuir grabaciones visuales íntimas “en grado tal que su disponibilidad pueda ser perjudicial para el bien público”.

El pasado mes de agosto, Greathead se declaró culpable de 51 cargos de hacer grabaciones visuales íntimas, siete cargos de realizar publicaciones objetables con conocimiento, siete cargos de distribuir publicaciones objetables con conocimiento y cuatro cargos de publicar grabaciones visuales íntimas.

Al dictar sentencia este martes, la juez Mackintosh de la Corte de Distrito de Hastings dijo que la “intensa adicción” de Greathead a la pornografía en línea fue la que lo llevó a delinquir, diciéndole que era obvio que tenía “graves asuntos que resolver”.

Como su abogado no solicitó que su nombre no quedara sellado, junto con la sentencia a cuatro años cuatro meses de prisión, el nombre de Greathead fue revelado, aunque el de las víctimas quedó suprimido.

Además de cumplir la sentencia, Airbnb, que declaró que la privacidad es un asunto extremadamente serio y que “no hay lugar en nuestra comunidad para este tipo de comportamiento atroz”, vetó de por vida a Greathead de su plataforma.

Más información stuff.nz

miabogadoenlinea.net

Se permite la reproducción parcial o total concediendo crédito a miabogadoenlinea.net