Mapa del oleoducto de Trans Mountain

La Corte Federal de Apelaciones de Canadá decidió el pasado jueves 30 de agosto anular el millonario proyecto de ampliación de un controvertido oleoducto que correa de Alberta a Columbia Británica hasta el mar, y que fue otorgado a Trans Mountain, subsidiaria de Kinder Morgan Canada.

El proyecto fue aprobado en 2016 por el gobierno federal, previendo que la ampliación triplicaría la capacidad del oleoducto e incrementaría siete veces el tráfico de buques en la Costa Oeste.

Sin embargo, varias dudas se presentaron respecto del proyecto, acusando, en primer lugar, al Consejo Nacional de Energía de no haber consultado apropiadamente a las Naciones Originarias sobre el mismo. Además, se cuestionó la falta de consideración a alternativas, las implicaciones respecto de especies amenazadas -incluidas las orcas del sur- y el re acomodo adecuado de cada una de las personas de Naciones Originarias a las que el proyecto afecta.

Las demandas fueron presentadas por siete Naciones Originarias, por las ciudades costeras de Burnaby y Vancouver, por la Fundación Raincoast Conservation y por la organización Living Oceans Society.

El jueves pasado la Corte Federal de Apelaciones concluyó en la nulidad del proyecto aceptando que, en primer lugar, el gobierno federal de Canadá no efectuó las consultas adecuadas con las Naciones Originarias en la parte final de la asignación, concluyendo que el gobierno “no logró entablar un diálogo significativo y lidiar con las preocupaciones reales de los solicitantes indígenas a fin de explorar la posible solución de esas preocupaciones".

En segundo lugar, el tribunal concluyó que la revisión "injustificadamente" no incluía el tráfico de buques cisterna relacionado con el proyecto, a pesar de que la Junta Nacional de Energía estaba "legalmente obligada" a considerar los efectos ambientales. "La exclusión injustificada del envío marítimo relacionado con proyectos de la definición del proyecto hizo que el informe de la junta fuera inadmisiblemente imperfecto".

Esta decisión judicial no termina con el proyecto de ampliación, pero implica que el gobierno federal efectúe adecuadamente las consultas con las naciones originarias afectadas, las que mayoritariamente se oponen.

Conocida la decisión, el ministro de finanzas Bill Morneau aseguró que el proyecto sigue siendo en el mejor interés de Canadá. Incluso, para asegurar la ampliación del oleoducto, el año pasado el gobierno federal del primer ministro Justin Trudeau declaró la intención de comprar Trans Mountain y de adquirir la participación canadiense de Kinder Morgan. En torno de esta oferta, la semana pasada, el 99 por ciento de los accionistas de Kinder Morgan votó a favor de la venta de la empresa a Canadá, una decisión que el ministro Morneau dijo que no está relacionada con la decisión de la Corte Federal de Apelaciones.

Por lo pronto el gobierno federal canadiense sigue analizando sus opciones legales y financieras y se desconoce si apelarán la sentencia o entablarán las consultas y harán adecuadamente los análisis de impacto ambiental.

La decisión es, sin duda, un revés al gobierno de Justin Trudeau quien desde el inicio ha insistido en la ampliación del oleoducto. Incluso pidieron una restricción judicial de las manifestaciones en contra del oleoducto lo que llevó al arresto de varios manifestantes, entre ellos Rex Weyler, cofundador de Greenpeace y Barbara y Bob Stowe, hijos de dos fundadores de la misma organización.

La decisión ha sido muy bien recibida por grupos ambientalistas y por aquellos que se oponían al proyecto, como el alcalde de Vancouver, Gregor Robertson, quien celebró el falló recordando que el proyecto “pone a nuestra costa en un gran riesgo de derrames de petróleo”.

Más información vancouversun.com

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