Cenicero con colillas de cigarros

El sector de hostelería de los Países Bajos anunció la semana pasada que podrían presentar una millonaria demanda por daños en contra del gobierno si no desisten de su proyecto de cerrar en un plazo de dos años todas las salas de fumadores de bares y cafeterías.

Cuando en 2008 se aprobó en Países Bajos la ley antitabaco, los bares y cafeterías tuvieron que adaptar salones interiores con costosos sistemas de ventilación como sección de fumadores.

Sin embargo, la organización ambientalista Clean Air Nederland presentó ante tribunales un caso en el que señaló que la existencia de estas salas de fumadores es contraria al acuerdo firmado por Países Bajos y la Organización Mundial de la Salud. OMS, en materia de protección a no fumadores. Lo anterior porque en dicho acuerdo el país del norte de Europa se comprometió a tomar todas las medidas necesarias para evitar que las personas queden expuestas en “lugares públicos cerrados” al humo de tabaco.

El pasado mes de febrero la Corte de Apelaciones concedió la razón a Clean Air por lo que se obligó al cambio de ley, prohibiéndose también estas salas de fumadores.

El gobierno ha establecido un plazo de dos años para que bares y cafeterías cierren sus salas de fumadores a lo que el grupo del sector de hostelería KHN ha replicado que el plazo debe aumentarse a cinco años para que propietarios de bares y cafeterías recuperen las inversiones realizadas en estas salas, las cuales, en promedio, ascienden a 12,500 euros.

De no ampliarse el plazo de transición, KHN ha anunciado que demandarán al gobierno pidiendo compensación por daños.

Respecto de la decisión judicial sobre el cierre de las salas de fumadores, KHN declaró el pasado mes de abril que esto llevará al incremento de ruido en las calles, significando varios problemas para los residentes porque cuatro de cada 10 propietarios de bares y cafeterías no disponen de zonas exteriores para fumadores.

Diferentes ciudades de los Países Bajos han enfrentado ya problemas relacionadas con el ruido y desorden por el alto flujo de personas, como la existencia de las beer bikes, las cuales ya han quedado prohibidas en el centro de Ámsterdam. Así que es probable que los gobiernos estén preparando nuevas estrategias para enfrentar los problemas que vaticina KHN con el cierre de las salas de fumadores.

Más información DutchNews.nl

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