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El pasado miércoles, la organización neerlandesa Milieudefensie, Amigos de la Tierra, anunció que si en ocho semanas la petrolera Shell no modifica sus políticas de inversión en energías limpias, la llevarán a los tribunales por incumplir con las metas propuestas en el Acuerdo de París.

En su reporte del año pasado, la petrolera neerlandesa se comprometió con los términos del Acuerdo de París en materia de cambio climático y presentó las “vías de descarbonización” para alejarse de la dependencia de combustibles fósiles, pero se trata de medidas que parecen no estarse implementando con la rapidez que el mundo lo necesita.

De esta forma, Milieudefensie ha exigido a la empresa que cambie sus políticas de inversión de solo el 5 por ciento en energías limpias y el restante 95 por ciento en combustibles fósiles o, de lo contrario, presentarán una demanda ante los tribunales por falta de cumplimiento de obligaciones internacionales, tratados en materia de derechos humanos y leyes sobre negligencia peligrosa.

“Esta es la primera vez que una acción legal está siendo usada como medio de presión a una empresa para cambiar su modelo de negocio para evitar el catastrófico cambio climático”, declaró a los medios el abogado Roger Cox, quien en 2015 ganó una importante victoria ante los tribunales en la demanda en contra del gobierno de Países Bajos por no estar tomando las medidas necesarias para reducir la emisión de gases efecto invernadero.

“Muchos de nosotros estamos haciendo lo posible para poner fin al problema climático”, declaró en un comunicado Donald Pols, director de Milieudefensie. “Mientras Shell continúa invirtiendo en nuevas fuentes de petróleo y gas. Shell, como el resto de nosotros, debe hacerse responsable y dejar de destruir el clima”.

La organización calcula que Shell es responsable de la emisión del 2 por ciento de las emisiones históricas de dióxido de carbono y gas metano a la atmosfera entre 1854 y 2010. Se trata de cálculos conforme con los cuales en diciembre de 2017 un tribunal alemán aceptó la demanda de un ciudadano peruano en contra de la empresa de energía alemana RWE por su responsabilidad en el cambio climático y el consecuente derretimiento de un glaciar en los Andes.

James Hansen, especialista de cambio climático de la NASA y activista, ha hecho un llamado a que los casos de cambios de cambio climático sean litigados, señalando que es menos probable que las grandes empresas petroleras y de energía hayan comprado a los jueces que a los políticos.

Quizá en atención a este llamado, las demandas en contra de empresas y gobiernos por su responsabilidad en el cambio climático empiezan a llegar con mayor frecuencia a los tribunales del mundo. Así, según el Centro Sabin de Ley de Cambio Climático de la facultad de Derecho de la Universidad de Columbia actualmente hay más de 1,000 casos en tribunales en el mundo, la mayoría de ellos en los Estados Unidos.

Así, veintiún adolescentes presentaron una demanda en contra de Donald Trump y otros altos funcionaros por sus políticas en materia de medio ambiente que, dicen, son contrarias a su derecho a un medio ambiente sano y, en enero pasado, el gobierno de la ciudad de Nueva York anunció sus planes de demandar a cinco grandes petroleras -BP, Exxon Mobil, Chevron, ConocoPhillips y Shell- por su responsabilidad en el cambio climático la que ha llevado a inundaciones en la ciudad.

Otros casos interesantes se han presentado en Europa. En noviembre de 2017, siete niños portugueses presentaron una demanda ante la Corte Europea de Derechos Humanos para exigir que los 47 estados miembros de la Unión Europea reduzcan drásticamente sus emisiones de gases efecto invernadero.

En junio de 2017, una parisina demandó al gobierno de Francia porque los altos niveles de contaminación del aire en París afectaron severamente su salud

En Noruega continúa, en recurso de apelación, una demanda en contra de diez petroleras por perforaciones en el mar de Barents, muy cerca del Ártico.

En el Reino Unido, en febrero de este año el Tribunal Superior de Londres concluyó que las medidas tomadas por el gobierno para la reducción de contaminantes son insuficientes.

En México también se han promovido interesantes acciones en materia de medio ambiente, quizá un poco menos ambiciosas que las señaladas anteriormente, pero aún así muy importantes. Una de ellas es la de los niños en contra del Malecón Tajamar en Cancún; otra la promovida por habitantes de Mixquic por la omisión de las autoridades en el saneamiento de los canales; y una tercera también promovida por niños por la responsabilidad del estado en la contaminación del Río Gallinas en San Luis Potosí.

Y mientras diferentes gobiernos y empresas sigan con sus políticas añejas que dañan el medio ambiente, como la reciente decisión de la administración Trump de revertir medidas de emisiones de automóviles, a los tribunales seguirán llegando cada vez con mayor frecuencia estas demandas.

Más información theguardian.com

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