Playas de Sousse, Túnez

Después de que el día de ayer el juez Nicholas Loraine-Smith terminara de rendir un detallado informe sobre la muerte de los 30 ciudadanos británicos asesinados en una playa de Túnez en junio de 2015, se anunció que 22 familias presentarán demanda en contra de la operadora de turismo TUI y del hotel en Sousse, Túnez.

Este ataque ocurrió cuando un hombre fuertemente armado con armas y granadas atacó a los turistas que se encontraban en una playa y en la alberca de un hotel en Sousse, matando a 38 personas, treinta de los cuales eran británicos. Las edades de los fallecidos estaban entre los 19 y los 80 años. Desde los ataques de Londres en 2005, es el acto terrorista en el que el mayor número de británicos ha fallecido.

El juez Loraine-Smith, quien es forense, es decir, el funcionario encargado de certificar las muertes de las personas y que puede ordenar el inicio de una investigación sobre estos fallecimientos, describió, por orden alfabético cómo murieron estas 30 personas concluyendo que sus muertes fueron homicidios y que la respuesta de la policía tunecina fue “desordenada y en el peor de los casos, cobarde”.

El forense, sin embargo, no fincó responsabilidad ni la operadora de viajes TUI ni en el hotel, como lo habían solicitado los familiares de los fallecidos, señalando que las leyes británicas disponen que la negligencia no es aplicable en casos de turistas que voluntariamente deciden ir de vacaciones. Explicó que la negligencia aplica cuando hay un deber de cuidado hacia otra persona debido a su juventud, edad, enfermedad o encarcelamiento.

Añadió que no había encontrado una relación causal entre la respuesta de las fuerzas armadas en la zona y las muertes.

Dijo que en este caso se presentaron muchos escenarios de lo que puedo haberse hecho mejor, pero que lo único que pudo haber supuesto una diferencia hubiera sido el que las playas estuvieran vigiladas con guardias armados. Conforme a las leyes sobre portación de armas de Túnez, sin embargo, esto no hubiera sido posible.

Pese a las declaraciones del forense, la abogada Kylie Hutchison, representante de 22 de las 30 familias, anunció que procederán civilmente en contra de la operadora del viaje a fin de obtener una compensación. Aparentemente esta demanda se fundamentará en la negligencia de la operadora al haber asegurado a los turistas que el destino era “cien por ciento seguro”, pese al ataque de marzo de 2015 en el Museo Bardo en la capital tunecina.

El embajador de Túnez en el Reino Unido, Nabil Ammar, dijo que cuando sucedió el ataque la policía no estaba preparada para responder, pero que desde entonces han mejorado la seguridad en el país y en los hoteles y pidió solidaridad como la han recibido otros países que han recibido ataques similares como Francia, por ejemplo.

Más información bbc.com

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