Mazo judicial

La semana pasada se hizo de conocimiento público que un juez del Tribunal Superior de Londres concedió el 6 de octubre la última voluntad a una adolescente de 14 años con una enfermedad terminal, de ser preservada criogénicamente una vez fallecida. Sin embargo, el fallo no versa sobre los métodos de conservación del cuerpo, sino sobre la custodia de la menor.

En el caso de esta niña, que no puede ser nombrada por razones legales, sus padres están divorciados y antes de su enfermedad ella no había tenido contacto con el padre durante 5 años. Una vez enferma, y sabiendo que iba a morir, pidió que su cuerpo sin vida fuera trasladado a los Estados Unidos para ser preservado en una cámara de criogenia por si en el futuro se encuentra la cura de su enfermedad.

“Me han pedido que explique la razón de esta cosa inusual. Sólo tengo 14 años de edad y no quiero morir, pero voy a morir. Creo que ser preservada criogénicamente me da la oportunidad de ser curada y despertar, aún dentro de cien años. No quiero ser enterrada bajo tierra. Quiero vivir y vivir más y creo que en el futuro se pueda encontrar una cura para mi cáncer y despertarme. Quiero tener esta oportunidad. Este es mi deseo”, se lee en la carta que la niña escribió al juez Peter Jackson, quien decidió este caso.

Sin embargo, el padre se opuso a esta decisión que la madre apoyó. “Aún si el tratamiento es exitoso y ella es devuelta a la vida, digamos en 200 años, no va a encontrar a ningún familiar y no va a recordar cosas y puede quedar en una situación desesperada dado que solo tiene 14 años de edad y estará en los Estados Unidos de América”, dijo el padre.

El caso fue presentado ante el tribunal el 26 de septiembre y el juez Jackson emitió su decisión el 6 de octubre. Pocos días después, la adolescente falleció.

El cuerpo sin vida fue preparado por una organización de voluntarios y luego fue trasladado a los Estados Unidos donde quedó almacenado en una cámara de criogénica en donde, por 37,000 libras esterlinas, será preservado indefinidamente. El costo de este singular entierro fue pagado por la madre y su familia.

Pese a que el caso versa sobre el controvertido tema de la muerte y la hipotética posibilidad de regresar a la vida si el cuerpo es preservado en nitrógeno a muy bajas temperaturas, esta decisión no examinó si el método es viable o es ciencia ficción como lo sostienen varios médicos y científicos, sino sobre la custodia de una menor de edad, la cual terminó siendo asignada a la madre, quien cumplió los deseos de su hija.

Más información bbc.com

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