Ola gigante, tsunami

La Corte de Distrito de Sendai, en Japón, condenó esta semana a la ciudad de Ishinomaki y a la prefectura de Miyagi a compensar a los familiares de 23 niños fallecidos en el Tsunami del 11 de marzo de 2011, concluyendo que las autoridades de la escuela de la ciudad habían cometido graves errores al no evacuar apropiadamente a los niños.

La decisión se fundamenta en las conclusiones de un panel de investigación convocado por la ciudad para investigar los hechos. De aquí se desprende que tras el fuerte terremoto de 9 puntos ocurrido a las 2:46 de la tarde del 11 de marzo de 2011, la escuela evacuó a los niños a un área exterior de juegos donde estuvieron 45 minutos antes de ser evacuados a zonas más altas. La escuela se localizaba a unos 4 kilómetros de las costas del Pacífico en el noroeste de Japón.

Alrededor de las 3:30 de la tarde, un tsunami de 10 metros de altura llegó a las costas cubriendo a la ciudad de Ishinomaki, inundando el área. En el momento en que estaban evacuando, las aguas arrastraron a un grupo de 76 niños y de 11 maestros. De este grupo, solo cuatro niños y un maestro sobrevivieron.

En total, la escuela perdió a 74 de sus 108 estudiantes y a 10 de los 13 maestros y personal administrativo.

El panel de investigación concluyó en su reporte final de 2014 que la lenta toma de decisiones por parte de la escuela y la decisión de evacuar cerca de la ribera del río fueron las causas directas de las muertes.

Con fundamento en este reporte, en 2014 las familias de 23 de los niños fallecidos presentaron la demanda pidiendo una compensación de 100 millones de yenes por niño fallecido, argumentando que las autoridades de la escuela primaria Okawa se habían equivocado al evacuar a los niños a la ribera del río en lugar de a la zona alta de las montañas.

La ciudad y prefectura se defendieron exponiendo que, pese a que estaban comunicados con los servicios de emergencia, la escuela estaba localizada en una zona fuera del área de peligro de tsunami y que las autoridades escolares no pudieron haber previsto una marejada de tales consecuencias.

Esta semana la Corte de Distrito concluyó en la responsabilidad de la ciudad y de la prefectura y ordena el pago de una compensación de 1,400 millones de yenes, equivalentes a unos US$13.4 millones.

“La escuela debió haber esperado la llegada de un tsunami masivo cuando se  escucharon las sirenas de los vehículos de la ciudad urgiendo la evacuación”, mencionó el juez que presidió, Kenji Takamiya, agregando que “debieron haber evacuado a los niños a la montaña detrás de la escuela”.

Se trata de un fallo que puede ser apelado por lo que no es una decisión definitiva. Sin embargo, está el antecedente de una demanda similar en la que los padres de niños de un jardín de infantes demandaron a la misma ciudad por la muerte de cuatro niños que iban a bordo de la camioneta escolar engullida por las altas olas. En este caso la Corte de Distrito de Sendai ordenó la compensación de 177 millones de yenes y aunque el caso fue apelado, terminó siendo acordado entre las partes.

Más información japantimes.co.jp

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