El 10 de diciembre de 2016 un ciudadano guatemalteco, José Calderón Arana, falleció en las instalaciones de Universal's Islands of Adventure, después de haber visitado la atracción Skull Island: Reign of Kong (La Isla Calavera: Reino de Kong) y ahora sus familiares están demandando al parque por no tener advertencias en español.

 

El diseñador Marc Jacobs ha sido demandado por los representantes de Nirvana por haber utilizado en su más reciente colección de ropa, llamada Redux Grunge, varios elementos similares a la iconografía en negro y amarillo de la cara sonriente que creó la banda encabezada por Kurt Cobain.

 

Los creadores del remake de la serie de MacGyver, de la que actualmente se está transmitiendo una tercera temporada, han sido demandados por no pagar regalías en relación con está serie derivada de la serie original.

En el caso Megaupload, la Corte Suprema de Nueva Zelanda aceptó revisar la apelación presentada por Kim Dotcom y sus coacusados Mathias Ortmann, Finn Batato y Bram van der Kolk, en contra de su extradición.

Las autoridades de la Ciudad Real de Kensington y Chelsea, el municipio más pequeño de Londres, han dado autorización al cantante británico Robbie Williams para construir una piscina y un gimnasio subterráneo en su residencia en Kensington, pese a la oposición de su vecino, el guitarrista de Led Zepellin, Jimmy Page.

Alfonso Ribeiro, actor que interpretaba a Carlton Banks en el Príncipe de Bel-Air (Fresh Prince of Bel-Air), presentó una demanda en contra de Epic Games, por haber reproducido en el famoso juego de Fortnite Battle Royale, “The Carlton Dance” (Baile de Carlton).

Una campaña en Kickstarter para recaudar fondos para presentar una colección de historias de terror a distintas compañías de producción se ha visto afectada con un aviso de derribo de Warner Bros., que afirma que el proyecto llamado Monster Book of Monsters infringe los derechos de autor al usar el mismo título que un libro que aparece en la serie creada por JK Rowling.

En el caso de plagio promovido en contra de Robin Thicke y Pharrell Williams, por la canción Blurred Lines, se ha dictado lo que parece ser la sentencia definitiva, que después de cinco años de litigio obliga a los cantautores a pagar 4,983,766.85 dólares a la sucesión de Marvin Gaye.

El Tribunal de Apelaciones del Segundo Circuito de los Estados Unidos ratificó que la venta de archivos digitales es una reproducción no autorizada y viola derechos de autor, pero el tribunal sí considera viable la venta de una colección de canciones en un dispositivo de memoria USB.