Michael Mansfield, uno de los más reconocidos abogados británicos, nombrado como Consejero de la Reina, título otorgado a algunos abogados como reconocimiento por su capacidad, publicó su autobiografía titulada Memorias de un Abogado Radical.

Mansfield fue representante de Mohamed al-Fayed en las investigaciones para esclarecer las muertes del hijo del magnate, Dodi al-Fayed y Diana de Gales en 1997 y en su libro revela que la princesa tenía motivos para estar temerosa de la vigilancia que existía sobre ella.

Aprovecha la oportunidad para dar su punto de vista sobre lo que califica como una excesiva vigilancia a la que están sometidos los británicos con cámaras de seguridad en las esquinas, reporte de datos de uso de tarjetas de crédito y la monitorización que existe sobre cada correo electrónico y llamada puesto que en la Gran Bretaña existe una ley que obliga a los prestadores de servicios de Internet a mantener una base de datos con los correos electrónicos recibidos y enviados en y desde su territorio.

 

Mansfield, quien es conocido como "el socialista del champagne" al señalar que la mayor parte de su trabajo es de asistencia legal gratuita, expone en su autobiografía sus puntos de vista sobre otros casos famosos en los que estuvo involucrado, como la defensa de terroristas del Ejército Republicano Irlandés (ERI) por la explosión de un artefacto en 1973 en el que su propio vehículo resultó dañado.

En el caso de la princesa Diana no se demostró legalmente que su muerte haya sido parte de un operativo para matarla por lo que la verdad legal que prevalece es que se trató de un accidente para disgusto de Mohamed al-Fayed quien aseguró en su momento que las muertes de su hijo y de la princesa fueron resultado de un homicidio premeditado.

Fuente Times on Line

miabogadoenlinea.net