Control de videojuego

Ante el Tribunal Superior de Hong Kong, dos empresas de videojuegos presentaron una demanda en contra del jugador de juegos electrónicos, Kurtis Lau Wai-kin, acusándolo de incumplimiento de contrato y pidiendo que se emita una restricción judicial para que por los próximos siete años no pueda competir para ninguna otra empresa.

La demanda fue presentada por Wealthy Tactic Limited y Hong Kong Esports Limited, empresas que organizan competencias de videojuegos, en contra del jugador de 24 años, conocido también por el pseudónimo Toyz, cuyo equipo de cinco integrantes fue el campeón en 2012 de las finales mundiales del popular videojuego League of Legends.

Las competencias de videojuegos son un lucrativo negocio en Asia, donde se llegan a jugar los torneos en estadios deportivos en donde, mediante pantallas gigantes, los espectadores van siguiendo las partidas.

Al haber resultado ganador de la mencionada competencia, Lau ganó un millón de dólares de Hong Kong, convirtiéndose así en uno de los mejores jugadores del mundo. De esta forma, el 23 de agosto de 2013 firmó un contrato exclusivo con las mencionadas empresas como entrenador de competencias profesionales de videojuegos.

Las empresas argumentan que en octubre de ese mismo, Lau firmó otro acuerdo en el que se comprometió a competir como parte de su equipo en esas competencias profesionales.

Las empresas presentaron la demanda el jueves de la semana pasada pidiendo una cantidad no especificada por daños y que se prohíba a Lau participar por su cuenta o para otras empresas de competencias de videojuegos hasta el 1° de septiembre de 2023, bajo el argumento de que el jugador sigue estando vinculado a ellos en razón de los contratos firmados.

Se conoce que desde agosto de 2015, Lau quiso dar por terminado el contrato. De acuerdo con lo comunicado por el jugador, las empresas determinaron inicialmente una pena convencional, cuya cantidad terminaron elevando cuatro veces lo que hizo imposible que Lau pagara. Así, las partes iniciaron un proceso de mediación en el que, según Lau, en abril de este año llegaron a un acuerdo que terminó la relación laboral. En mayo, Lau se mudó a Taiwán contratado por la empresa taiwanesa Ding Yue Holding Group, donde ha formado su propio equipo, Raise Gaming, y empezó a transmitir por streaming nuevamente sus competencias.

Ya veremos qué dice el Tribunal de Hong Kong, porque otorgar la petición a las empresas probablemente significaría el final de la ascendente carrera de Lau como jugador y entrenador de videojuegos, una nueva profesión que a muchos nos está costando asimilar.

Más información scmp.com

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