Concluyó la decimotercera audiencia para conceder la libertad bajo palabra a Susan Atkins quien cuarenta años atrás se encargó de detener a Sharon Tate y apuñalarla 16 veces en el ataque que ella y otros miembros de la llamada familia Manson perpetraron en contra de la esposa del director de cine Roman Polanski y sus invitados.

A sus 61 años Atkins, enferma de cáncer de cerebro, volvió a solicitar el perdón de la justicia y una vez más se le volvió a negar la libertad aunque se le concedió el derecho de volver a solicitarlo dentro de tres años.

Atkins tenía 21 años cuando se involucró con Charles Manson y su banda. Ella fue la encargada de asesinar a la entonces esposa de Polanski quien tenía 8 meses de embarazo y quien le rogó clemencia por su hijo aún no nacido a los que Atkins respondió que no tendría misericordia.

La condena que esta mujer recibió, junto con Manson y los demás detenidos, fue de pena de muerte, pero cuando se suprimió dicha sanción a nivel federal en 1972 sus penas fueron conmutadas por cadena perpetua con el derecho de solicitar salir por buen comportamiento.

Según el esposo de Susan Atkins ella ha sido una prisionera ejemplar aunado al hecho de que su cáncer está muy avanzado y está postrada en una cama, lo que no bastó para que ahora el consejo encargado de revisar su caso tuviera clemencia como tampoco la tuvo la hermana de Sharon quien declaró que el crimen cometido por los miembros de la banda de Manson fue tan inhumano que no podía haber vuelta atrás.

En un sitio web sostenido por el esposo de Atkins existe un documento de ella en el que se declara profundamente arrepentida y dice que su crimen es algo con lo que debe vivir todos los días.

Esta resolución nos muestra otro punto de vista de la clemencia y la justicia frente al caso del responsable de la bomba de Lockerbie que mató a más de 200 personas y que fue liberado por compasión al ser enfermo terminal.

Fuente CNN.com

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