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Robin Thicke y Pharrell Williams fueron condenados por un juez federal a pagar 5.3 millones de dólares y regalías del 50% por el plagio del tema de Marvin Gaye "Got to Give It Up", pero los artistas no conformes con la decisión apelaron y el juicio inició la semana pasada.

En el escrito de apertura presentado ante el Noveno Circuito de Apelaciones de los Estados Unidos, los artistas señalan que la sentencia en su contra ha generado preocupación en la industria de la música porque de prevalecer “se inhibirá el proceso de creatividad musical por el cual los artistas se inspiran con el trabajo de otros artistas para crear nueva música popular".

Los representantes de Thicke y Williams insisten que cuando el juez de distrito analizó las dos canciones y el dictamen de los musicólogos, no debió haber encontrado ninguna semejanza substancial.

"Lo que sucedió en su lugar fue una cascada de errores legales que deben llevar a la revocación de la sentencia o la orden para que se realice nuevo juicio " se puede leer en el escrito de apelación.

Los abogados argumentan que, en el juicio sumario, el tribunal de distrito basó su decisión en el testimonio experto de musicólogos que basaron sus opiniones en la grabación de sonidos, no en la copia de las partituras que fueron depositadas en el registro.

Después exponen que en el juicio ante el Juez de Distrito, el Tribunal erróneamente permitió a los expertos de la familia Gaye a testificar sobre el sonido de grabación, incluyendo sus propios extractos musicales basados en la grabación de sonido.

Finalmente afirman que "se instruyó al jurado para que considerara el análisis de los expertos en su análisis de similitud substancial, y no se les indicó que sólo consideraran los elementos susceptibles de protección de la obra con derechos de autor y de hecho explícitamente se les señalaron elementos que fueron omitidos en la copia de la partitura depositada en el registro”.

En resumen, los abogados quieren que el juicio se base sólo en el contenido de las partituras depositadas y no en las grabaciones de la obra, tal y como sucedió en el juicio que Led Zeppelin ganó sobre supuesto plagio de Stairway to Heaven.

Ahora será el turno de la familia Gaye de defender su caso y tal vez otras entidades de la industria de la música participen como amigos de la corte con escritos amicus curiae.

Más información hollywoodreporter.com/thr-esq


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